Con una carta publicada en El Mercurio, el recientemente nombrado ministro de Educación, Gerardo Varela, se despidió de sus lectores para meterse de lleno en lo que serán sus funciones y preocupaciones correspondientes al cargo que asumirá.

“Es un honor dedicar una parte de mi vida a colaborar, desde el ministerio, con la noble tarea de nuestros docentes de educar al prójimo”, afirma en una sentida carta en la que agradece a Piñera por nombrarlo en la cartera.

Agregó que “el desafío es sacar la educación del salón del Congreso y volverla a la sala de clases; sacarla de la política y volverla a la docencia y a la investigación”.

En otros pasajes les mandó un recadito a todos quienes lo felicitan con “cara de pésame”. En ese sentido les avisa que “si fuera fácil todos se pelearían el ministerio, menos yo”.

“A mis detractores los invito a conversar para mejorar la educación chilena. A mis partidarios los invito a trabajar para que el gobierno del Presidente Piñera sea recordado por un salto adelante en la formación de nuestros niños y jóvenes”, afirmó Varela, al mismo tiempo que apuntó: “a los alumnos, profesores, padres y apoderados y a todos los que trabajan o les importa la educación, sepan que habrá un ministerio abierto a escuchar y dialogar”.

Por su lado, el próximo ministro de Educación confesó que mucha gente le ha preguntado por qué quiso dejar las comodidades de la vida privada para liderar el Mineduc.

Contesta que “mi amigo Felipe Cubillos decía que uno en la vida puede ‘hacerse cargo o hacerse el leso’; yo, igual que él, me hago cargo”.

“Quiero, finalmente, agradecer a mi familia, especialmente a mi señora, por su amor y respaldo incondicional; a mis amigos, socios, colegas y clientes que me han apoyado y que entienden que no existe honor ni desafío más grande que servir a Chile. Dios bendiga a mis lectores y como dijo MacArthur: ‘Volveré'”, cerró.