“Muerte de obrero en nueva casa de Alexis Sánchez devela explotación de inmigrantes” es el título que lleva la nota de Ciper Chile en la que expone el fallecimiento del colombiano indocumentado, Sergio Hurtado Ponce, tras un accidente que sufrió en la construcción de la casa que el tocopillano mandó a levantar en Lo Curro.

El medio de investigación periodística afirma que Hurtado, de 53 años, no contaba con las medidas necesarias de seguridad cuando se precipitó a tierra desde un montacargas, a 10 metros de altura: No tenía arnés, ni casco.

Pues bien, hoy el diario LUN conversó con Wilfrido Hurtado, hermano de Sergio, quien detalló cómo era este colombiano que probó suerte en distintos países como Venezuela o Estados Unidos antes de llegar a Chile.

“Él era el loquito de la familia, un loquito alegre. Siempre le gustó rumbear, divertirse, pasarlo bien. Tenía el sueño de poder tener dinero para ayudar más a la familia”, recuerda Wilfrido, de profesión fisioterapeuta.

Añadió que “era muy hiperactivo. Nuestro padre fue marino de la flota Grancolombiana por muchos años. Mi hermano vio ese modelo de referencia y desde pequeño siempre quiso viajar, irse, llegar a Estados Unidos. Cuando cumplió la mayoría de edad logró embarcarse en un barco, pero llegó a Puerto Rico. Afortunadamente teníamos una hermana que vivía ahí y ella lo ayudó a pasar a Estados Unidos. Sergio estuvo unos 15 años en Houston. Pero no le fue muy bien, vio que el sueño americano no era fácil, no consiguió documentos”.

Respecto a su experiencia en Venezuela, su hermano relató que “allá estuvo cinco o seis años, pero fue duro. Hizo trabajos pesados, de construcción, porque desgraciadamente él no quiso estudiar, nunca sacó una profesión. Regresó, estuvo un año y con su compañera de vida, decidieron probar fortuna en Chile”.

Al ser consultado por lo que sentía Sergio sobre Chile, Wilfrido contestó que “él siempre decía que estaba contento en Chile. Fue el país donde pudo realizarse un poco, establecerse. Hablaba que se sentía bien porque tenía un trabajo que le permitía estar mejor que en otras partes”.

Su hermano desclasificó además que “tiene una hija en Punta Arenas. En el último tiempo se acercó mucho a sus hijos, como tuvo ocho, con ocho mujeres distintas y en diferentes partes (Colombia, Venezuela, Estados Unidos), no los pudo ver crecer, por eso se acercó a ellos. No sabemos qué les hacía a las mujeres que todas querían estar con él. Era un buen escorpión, ¡terrible! Como toda la gente de Buenaventura, era rumbero, alegre, mujeriego”.

Mientras el cuerpo de Sergio Hurtado permanece en el Servicio Médico Legal (SML), su hermano precisó que “tuvimos que enviar una autorización para que la compañera retirara el cuerpo, porque ellos no estaban casados. Queremos traerlo a Buenaventura. Lo vamos a repatriar. El traslado va a ir por cuenta de la empresa donde trabajaba. Ya tenemos todo listo para que su funeral sea acá”.