En una entrevista para la Revista Paula, la capitán del Ejército, Maribel Mesías (36), oriunda de Puerto Montt y que por estos días estudia Ingeniería en la Academia Politécnica Militar, cuenta los detalles de cómo se enamoró de su novia Helda Golzález y la buena acogida que tuvo por parte del Ejército al comunicar su orientación sexual, convirtiéndose en la primera mujer oficial en hacer pública su homosexualidad dentro de la Institución.

“He compartido hartas cosas con ustedes y quiero trasparentar algo que sé que saben porque es un secreto a voces, la verdad es que estoy con Helda, que es mi polola”, anunció Maribel en Junio de 2017 a sus camaradas. “Los compañeros me aplaudieron, felicitaron, abrazaron”, confiesa.

Maribel y Helda llevan casi dos años de relación y tienen planes de matrimonio para 2019. “Me han aceptado como soy. Desde que transparenté la situación recibí muchos mensajes bonitos de mi línea de mando y compañeros”, dice Maribel, quien decidió contar su verdad a un revista para demostrar que su orientación sexual en el Ejército no ha sido tema.

En 2001 ingresó Maribel a la Escuela Militar, con 19 años. Y su generación inauguró la carrera de cadete de cuatro años para mujeres, en igualdad de condiciones con los hombres. “Participábamos de todas las actividades de la formación profesional a la par con los hombres: las campañas, las marchas, con el mismo equipamiento”.

En 2007 se convirtió en la primera mujer soldado en  levantar minas antipersonales y antitanque en Arica, en la frontera con Bolivia. Luego del terremoto de 2010 fue destinada a Dichato, para la reconstrucción, ahí dirigió a 100 hombres.

El amor entre Helda y Maribel nació por Tinder.  “Cuando me contó por Tinder que trabajaba en el Ejército para mí fue un susto. No tengo ningún familiar directo cercano ahí e igual estaba un poco atemorizada por la imagen que tenía del Ejército durante la dictadura y por desconocimiento. Pensé que era una mujer gigante, grande, como ruda”, cuenta Helda.

El 17 de abril comenzaron a pololear. Y hace seis meses viven juntas. Helda, que es enfermera y trabajaba en el Hospital de Viña del Mar, se mudó a Santiago por amor. En la navidad pasada, Helda decidió pedirle matrimonio a su novia con una argolla de piedra amatista. Piensan casarse en enero de 2019 y en la ceremonia ambas usarán vestido blanco.