Por: Carlos Manuel Álvarez Rodríguez

La campaña electoral de las FARC, la ex guerrilla colombiana, se puso color de hormiga, luego de los distintos ataques recibidos por la fórmula presidencial y algunos otros de sus líderes en algunos poblados del país, de ahí que hayan tenido que suspender sus actividades públicas con vistas a las comicios generales de 2018.

Imelda Daza, candidata a vicepresidenta dentro del partido político, declaró la suspensión temporal de sus actividades ante la falta de garantías y los constantes saboteos y agresiones a los que se han visto sometidos.

Daza espera además “que el Gobierno a través de los mecanismos que dispone nos garantice las condiciones mínimas para desarrollar nuestra labor y mínimo exigimos respeto a la integridad física de nosotros y el derecho de exponer nuestras ideas”.

Las encuestas recientes arrojan que, con el 1% la intención de votos, la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común marcha en último lugar entre los partidos aspirantes a la presidencia. Su líder Rodrigo Londoño, alias Timochenko, ha recibido constantes abucheos y varias personas han pretendido agredirlo durante sus actos de campaña, por lo que ha tenido que ser protegido y ya había cancelado distintos eventos.

Daza cree que “esto no es una reacción espontánea de la gente, sino que se trata de una reacción incitada por líderes de partidos políticos opuestos. Hace unos pocos días, el candidato al Senado, Iván Márquez, figura clave en las negociaciones de paz en La Habana, canceló un acto público en la localidad sureña de Florencia, departamento de Caquetá, debido a las “incitaciones a la violencia” de un senador de Centro Democrático, fundado por Álvaro Uribe.

El director del partido, Jorge Torres Victoria, va más allá y denuncia la puesta en marcha de “un plan coordinado y dirigido” contra las FARC.

A su vez, Iván Duque, el candidato presidencial del Centro Democrático, lo resumió como la “sanción moral” de los colombianos a las FARC. Y abundó: “La protesta social pacífica es fundamental en una democracia, los colombianos estamos indignados de ver criminales de lesa humanidad aspirar a cargos de elección popular sin reparar, sin decir la verdad y sin cumplir penas proporcionales”.

Sin embargo, el mandatario del país, Juan Manuel Santos, pidió el rechazo a las agresiones sufridas por los miembros de las FARC.

Entre marzo y mayo venidero Colombia tiene programadas las elecciones para el Congreso y la elección de un nuevo presidente.