La cosa es así. Un artículo del diario El País de España recuerda que en tres oportunidades e igual cantidad de traspasos, el ariete chileno Alexis Sánchez afirmó que llegar al lugar era un sueño de niño. Se cita:

“En julio de 2011 cuando aterrizó en España para firmar con el Barcelona: “Es el club más grande del mundo y jugar acá es un sueño de niño”. Tres años más tarde, cuando Arsène Wenger le abría las puertas del Arsenal, Alexis decía: “Desde que era niño tenía el deseo de jugar aquí”.

Pero ésa no sería la última. Sólo semanas atrás, el tocopillano pasaría, tras una inconmensurable teleserie que lo vinculaba al City de Guardiola, al Manchester United del portugués José Mourinho. Al arribar al Old Trafford, Alexis volvería a proferir la muletilla.  “Desde que era un niño siempre decía que mi sueño era jugar en el Manchester United. Es el equipo más grande de Inglaterra”.

La traición

Más allá de la soltura de la Alexis para repetir casi idénticamente la frase, y atendiendo su derecho a hacerlo, El País refiere que en esta última radica lo que advierte en el título: la traición.

Dice el medio español que su fichaje por el equipo de Mourinho pone en entredicho su afirmación. ¿ Por qué? Porque su aterrizaje en el llamado “Teatro de lo sueños” “esconde, más que la consecución de un sueño, una traición y un fichaje frustrado precisamente al eterno rival, el Manchester City, club que tenía cerrada su contratación el pasado agosto”.

Entonces -recuerda el medio- Guardiola buscaba un hombre con gol para el ataque y en Alexis había visto al jugador adecuado, toda vez que lo había dirigido en el Camp Nou. El acuerdo estaba listo, pero Wenger bloqueaba la salida de Alexis. Aun así, aun cuando el tocopillano jugaba un partido por la Roja con la cabeza en Manchester, las negociaciones no se rompían. Se retomaban para el receso de invierno. Tras las fiestas de fin de año.

El negocio parecía cerrado entonces y sólo restaba esperar la rúbrica de Alexis por los Ciudadanos. Su regreso a las órdenes del catalán Guardiola.

Pero llegado el momento todo se iba al tacho de la basura, pues subrepticiamente irrumpía el United y ponía más plata sobre la mesa. Así de simple.

De esa manera, Mourinho aceptaba “pagar el doble al representante” y convertía a Alexis “en el jugador mejor pagado de la Premier con un salario anual de 24 millones de euros. La operación calculan que pudo haber llegado a los 100 millones. Según ha podido confirmar este periódico, la mayoría de los integrantes del vestuario de Old Trafford no recibieron de buen grado las cifras del contrato de su nuevo compañero. La prensa inglesa incluso asegura que jugadores como Paul Pogba, el jugador con el sueldo más alto de la plantilla hasta la llegada de Alexis, tienen decidido acudir a los dirigentes del club en los próximos meses para negociar un aumento”.