En conversación con el programa Mentiras Verdaderas de La Red, la doctora Cordero habla de variados temas, entre éstos, el Festival de Viña. “Ahora es una hoguera de vanidades. La alfombra roja, que se pasea ésta, que muestra la rodilla, que se le vio la ingle, que se le cayó una teta, que se le vio el pezón… yo encuentro que hay una sustitución del concepto de festival, era el festival de la canción (…) Ahora no le encuentro ningún sentido, y no puedo dejar de contarle la anécdota del festival de 2010”.

Entonces le dice al conductor Alfredo Lamadrid lo siguiente:

“Estaba sentada en mi casa que tenía en Río Pescado, a 20 kilómetros de Puerto Varas, frente al lago Llanquihue. Estaba en mi camita, con un vasito de jugo viendo el festival, y estaba tan malo, que yo le juro por dios que dije ‘ay, señor, por qué no mandas un cataclismo y que se acabe esta cuestión’. Y empezó a temblar… terremoto del 27F
Se le cayeron las muelas al Rafael, todas esas tragedias y yo desde Río pescado”.