“Las prácticas de masturbación masculina no tradicional mata entre 80 y 100 alemanes al año”. Así declara el doctor Harald Voss del Estado de Brandeburgo, en el norte de Alemania.

Nuestros ciudadanos mueren “por usar deliberadamente técnicas peligrosas para aumentar la satisfacción durante el orgasmo” prosigue el doctor.

La asfixia autoerótica, la que mató al gran actor David Carradine (Bill), es la práctica más extendida.

Pero, según Voss, es difícil obtener estadísticas precisas porque cuando los familiares encuentran un muerto en esa “posa comprometedora” borran las pruebas por pudor o vergüenza.

“El número de casos no denunciados es extremadamente alto, por lo que es un caso raro en la medicina forense” asegura Voss al medio alemán Bild.

El médico de 59 años contó que las masturbaciones riesgosas son practicadas por personas de todas las edades, pero detalla que la mayoría son hombres, dado que las mujeres tienden a tener más cuidado con los juegos autoeróticos.