Jacob Zuma anunció hoy que dimite como presidente de Sudáfrica en cumplimiento de las órdenes de su propio partido, que le había dado un ultimátum para renunciar.

Pese a manifestarse en “desacuerdo”, Zuma comunicó su decisión final en un discurso en televisión poco antes del fin del plazo.

La situación se da pese a que sólo hace unas horas, el mandatario había dicho que no dejaría el cargo ya que nadie le ha dado “motivos” y que lo consideraba “injusto”. Todo esto, luego del ultimátum que le dio su propio partido para que renuncie antes de mañana.

El debate sobre la salida adelantada del presidente, con mandato hasta 2019, viene detonada por su mala imagen y por los graves escándalos de corrupción que lo rodean.

Este martes el secretario general del partido, Ace Magashule, anunció en una comparecencia de prensa que la cúpula del CNA pidió formalmente a Zuma que renuncie a su cargo tras semanas de maniobras políticas y negociaciones a puerta cerrada.

Dado que no hubo un posicionamiento del presidente, el bloque emitió este miércoles un ultimátum bajo la amenaza de cerrar la cuestión con una moción de censura parlamentaria este mismo jueves.

“No podemos mantener a Sudáfrica esperando más, la decisión debe ser implementada y ahora debemos proceder con el proceso parlamentario”, argumentó el tesorero general del CNA, Paul Mashatile, en una comparecencia de prensa tras reunirse con los miembros del grupo parlamentario del partido.