Imagen: Ilustración de referencia

No sin tristeza veré terminar esta noche este año tan bello. ¿Acaso no me has colmado? En efecto he vivido todos sus días con el corazón de fiesta y aplacados los sentidos por tu ternura y tus caricias.

Y este año que está a punto de empezar, saber que mi deseo más hondo es pasarlo lo más posible entre tus brazos. Que este año, en lugar de separarnos, nos una más todavía, amado mío, y que nos traiga a ambos la felicidad plena que buscamos.

Espero que tu deseo se cumpla por fin, amor mío querido, y que una noche de locura veamos espectáculos espléndidos: mujeres lamiéndose el culo, hombres chupándose la polla, parejas uniéndose en abrazos lúbricos y, por fin, que encuentres al macho vigoroso que te haga gozar hasta el delirio. Ah, sé qué placer será para ti chuparle el pollón. Ya me parece ver ese precioso rabo, tieso sobre tu vientre. Tu boca hábil y glotona se lo come entero, y le sobas los cojones para que se excite más. Serás guarro, cómo gozas, pero qué ebriedad cuando te dé por culo hasta el corazón, y entonces será mi boca la que te chupe la polla.

Sí, sin duda este nuevo año verá la realización de nuestros deseos más extremos. No pido nada más que tu amor, siempre, y tus caricias. Eres mi pequeño dios, y te adoro. Mírame con tus magníficos ojazos, y tómame toda en un abrazo sin fin. Fóllame, fóllame, méteme el pollón en el coño.