El viñamarino Matías Núñez (22) nos cuenta cómo fue su experiencia sobre la bici en la 16ª versión de Valparaíso Cerro Abajo (VCA), en la que 35 corredores se mandaron un descenso de película por el cerro Cárcel, pasando por medio de casas, enfrentando postes, bajando escaleras y saltando ventanas, donde pueden llegar a alzanzar una velocidad de más de  60 kilómetros por hora.

¿Cómo se vive esto de descender 1.750 metros con un montón de obstáculos en menos de tres minutos?
-Chuta, lo vivo al 200%. Con mucha adrenalina, pero igual hay que controlarse, no hay que volverse tal loco.

¿Practican la ruta antes de hacer la competencia?
-El día sábado entrenamos un poco para cachar la carrera, pero durante el año no se puede andar por esas escaleras ni nada.

¿Esto se hace en otros lugares del mundo?
-Sí, se hacen otras carreras urbanas. Hacen una en Coquimbo igual, pero es mucho más piola. No he ido afuera, pero a futuro tengo pensado participar internacionalmente, creo que en México se hace una de las mejores carreras, pero no es más difícil que la de Valpo.

¿Te has sacado la cresta alguna vez?
-Haciendo descenso en bici, millones de veces. Me fracturé la clavícula una vez, como en el 2012. Tengo amigos que se han fracturado las dos muñecas, cosas así poh, un amigo se fracturó unas vértebras igual. En VCA he visto varias caídas, pero no he visto ninguna fractura en vivo.

¿A veces se salen de la pista o chocan con algo?
-Sí, han chocado con postes varias veces. Hay corredores que han chocado al público igual, se atraviesan personas y perros. Uno tiene que esquivar no más poh, para no tener accidentes, porque en la parte más rápida alcanzamos más de 60 kilómetros por hora.

¿Sientes miedo cuando vas bajando?
-Más que miedo es un temor a derrapar y arruinar toda la carrera.

¿Cómo es la bici perfecta para el descenso?
-Hay bicicletas que son rígidas, que no tienen suspensión atrás, pero las mejores son las con doble suspensión, tienen amortiguador adelante y atrás.

¿Desde cuándo practicas los descensos?
-Desde 2008, empecé a los doce años

¿Y que dijeron tus papás al principio?
-A mi mamá no le gustaba mucho, me decía que a la primera fractura se acababa, pero aquí seguimos pedaleando.