Buenos Aires: la Embajada de Rusia en Argentina escondía 389 kg de coca en 16 maletas de viaje, por un valor aproximado de 60 millones de dólares.

Las investigaciones empezaron cuando el mismo embajador ruso, Viktor Koronelli, en 2016 avisó las autoridades que había unos tipos extraños circulando por la sede diplomática.

“Fue una operación muy importante, compleja y sofisticada. Logramos trabajar sin que se filtrara nada y eso aseguró el éxito” relató la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. “Había mucha gente involucrada y por canales distintos, porque fue una operación coordinada entre nuestro país y Rusia”, añadió.

Lo que los narcos querían hacer era ingresar la droga a Argentina, desde Colombia o Perú presumiblemente, e introducirla como correo diplomático en la sede de la Embajada aprovechando mudanzas y cambios de mandos diplomáticos.