En la Yakuza, la Mafia japonesa, los tatuajes tradicionales son escenciales. Identifican el rol social y el rango que tiene cada miembro al interno de la lógica mafiosa de los Clan.

Los tatuadores tienen un rango particular al interno del organigrama mafioso. La realización misma del dibujo se hace con instrumentos feudales tradicionales y el dolor que sienten los miembros al hacerlo es parecido a morir y renacer. De hecho la tradición Yakuza cuenta con ese dolor para separar la mente del cuerpo y garantizar así la lealtad y abandono absoluto a la voluntad del Clan.

La Yakuza contemporánea es muy mediática y en Japón goza de enorme respeto por parte de autoridades y población civil. Se muestran sin ningún tipo de pudor y son parte integrante del folklore moderno del mundo nipón. Aparecen en comics, películas y libros.

Además hacen trabajo humanitario. Los primeros camiones de ayudas cuando se desató el desastre de Fukushima, al parecer, los mandaron notos miemrbos de la Inagawa-kai, el clan más potente de Tokyo.