El Atleti de Simeone suma y sigue. Ni quiere gustar, ni pretende enamorar, ni quiere ganar un concurso de belleza, pero sigue confiando en que, si se trabaja y se cree, se puede. Y no es un simple eslogan, es la realidad latente de un equipo que, eliminado en Champions y Copa, aspira a seguir peleándole el campeonato a un Barça intratable que, de no ser por el Atleti, habría sido campeón este febrero. El Atleti, para disgusto de muchos, sigue ahí, de pie, trabajando en silencio, sin hacer ruido, sin levantar polvareda, sin vivir del cuento. Y eso que esta temporada le ha pasado absolutamente de todo –sanción FIFA, estadio nuevo con tres partidos seguidos fuera de casa, plaga de lesiones, cero penaltis a favor y ni un solo minuto en superioridad numérica, sin que nadie lo denuncie porque a nadie le importa–, pero sigue con su velocidad de crucero, sumando de tres en tres y sin detenerse a mirar el paisaje. Que consuman otros. Prosigue la caza del Barça fiel a su estilo, partido a partido, gracias a su espectacular sistema defensivo. La meta de Jan Oblak es una caja fuerte y no existe equipo capaz de reventarla o de descifrar su combinación. Cuando el Atleti se cierra, por ahí no pasa ni la humedad. Y cuando Godín, Lucas, Giménez, Savic, Filipe y compañía despliegan su muro impenetrable, no les pasan ni los rayos X. Como diría el clásico, no es opinión: es información.

Al grano: el Atlético de Madrid ha encajado apenas 9 goles en 24 jornadas, el mejor registro de toda la Liga y también el mejor en toda la historia del campeonato español. Hay más. En 16 oportunidades de 24 posibles ha mantenido su portería a cero y en 6 partidos completos su rival no le ha chutado ni una sola vez a portería. Por ejemplo, el Valencia, tercer clasificado, no fue capaz de disparar entre los tres palos de Oblak, ni en el partido de la primera vuelta en Mestalla, ni tampoco en el Metropolitano. Tomen nota: Sevilla, Deportivo, Alavés, Athletic y Valencia –en dos ocasiones– han sido incapaces de probar al portero del Atleti y acabaron sus duelos ante el equipo colchonero sin chutar a portería. Fácil de decir, casi imposible de lograr. Los datos son aplastantes: en total, al Atleti le han chutado 72 veces a portería en 24 partidos de Liga. Es decir, que el rival de turno disparar a la meta rojiblanca una media de 3 tiros por partido. Han leído bien, 3. Es más, después de 24 choques del presente campeonato, hasta en 11 ocasiones el equipo rojiblanco ha recibido entre 0,1 y 2 disparos a portería. Una cosa de locos. Ningún equipo le ha rematado al Atleti más de 8 veces a portería. Ninguno. Y sólo un equipo de Primera ha conseguido batir a Oblak en 2 ocasiones. Fue el Girona, en Montilivi, en la primera jornada del campeonato. Eso fue en agosto del año pasado. Increíble, pero cierto. La realidad es tozuda y los datos del Atlético de Simeone no mienten. Son tremendos:

Jornada 1. Girona, 3 disparos a portería, 2 goles.

Jornada 2. Las Palmas, 6 disparos a portería, 1 gol.

Jornada 3. Valencia, 0 disparos a portería, 0 goles.

Jornada 4. Málaga, 4 disparos a portería, 0 goles.

Jornada 5. Athletic, 7 disparos a portería, 1 gol.

Jornada 6. Sevilla, 0 disparos a portería, 0 goles.

Jornada 7. Leganés, 3 disparos a portería, 0 goles.

Jornada 8. Barça, 7 disparos a portería, 1 gol.

Jornada 9. Celta, 7 disparos a portería, 0 goles.

Jornada 10. Villarreal, 4 disparos a portería, 1 gol.

Jornada 11. Deportivo, 0 disparos a portería, 0 goles.

Jornada 12. Real Madrid, 3 disparos a portería, 0 goles.

Jornada 13. Levante, 2 disparos a portería, 0 goles.

Jornada 14. Real Sociedad, 2 disparos a portería, 1 gol.

Jornada 15. Betis, 4 disparos a portería, 0 goles.

Jornada 16. Alavés, 0 disparos a portería, 0 goles.

Jornada 17. Espanyol, 4 disparos a portería, 1 gol.

Jornada 18. Getafe, 5 disparos a portería, 0 goles.

Jornada 19. Eibar, 4 disparos a portería, 0 goles.

Jornada 20. Girona, 3 disparos a portería, 1 gol.

Jornada 21. Las Palmas, 2 disparos a portería, 0 goles.

Jornada 22. Valencia, 0 disparos a portería, 0 goles.

Jornada 23. Málaga, 2 disparos a portería, 0 goles.

Jornada 24. Athletic, 0 disparos a portería, 0 goles.

Dicen los eruditos que defender bien atenta contra el buen fútbol. Y que, por lo visto, eso de hacer de la defensa un arte no es algo espectacular, ni tiene mérito, ni requiere trabajo, ni tampoco talento. La verdad es que la defensa del Atlético no sólo es la mejor del campeonato, sino que presenta los mejores números de toda la historia de la Liga. Es la menos goleada de las cinco grandes ligas europeas y, números en la mano, una de las mejores defensas de toda la historia del fútbol. Condenado a cadena perpetua por el circo mediático, expuesto a una crítica surrealista y a un permanente debate sobre el estilo por parte de los estetas, Simeone sigue potenciando su sistema defensivo. Ese que casi todos desprecian y que revitaliza a su equipo. Cuando el Atleti rasca, dicen que es violento. Cuando gana de pelota parada, que es muy feo. Cuando cierra espacios para contragolpear, que no juega a nada. Y cuando gana por 1-0, como por lo visto está prohibido, dicen que eso es antifútbol. Lo que no pueden negarle a Simeone, mal que les pese, es lo único que, en este invento del fútbol, es objetivo: los resultados. Esos no se discuten. No mienten. Son los que son. Y son así porque el Atlético de Madrid tiene una de las mejores defensas de la historia del fútbol. Una impenetrable, que no deja pasar ni los rayos X.