Ángel de la Mancha es un nombre que no dice mucho en el mundo del porno en internet, pero si nos vamos al seudónimo “Jordi, el Niño Polla”, tenemos que hablar del actor más buscado en el mundo en el ámbito de los videos Triple XXX.

Este personaje tuvo un temprano debut con 18 años y tan solo cinco años después está convertido en uno de los íconos masculinos del cine para adultos, mercado que hoy funciona básicamente a través de internet.

Este español actualmente pertenece a la galería top de rostros del cine para adultos, luego de haber firmado con la marca Brazzers, una de las productoras más poderosas y marca referente.

A su haber el Niño Polla ya cuenta con más de 300 escenas y tiene el orgullo de haber sido el nombre más buscado en el portal de videos porno Pornhub.

Parte de los motivos de este éxito tienen que ver con una complexión física distinta de los típicos hombres con musculos trabajados en el gimnasio y a través de complementos de dudosa procedencia. Su rostro de juventud también sirve a muchos directores que lo quieren complementar con las llamadas MILF.

“Tengo un perfil joven que encaja muy bien con las escenas de maduras porque hace más contraste. Antes las típicas escenas que habían era la de la profesora con el alumno, pero el alumno en realidad tenía barba y treinta años. También grabo con chicas de mi edad, por lo que me van bien ambos perfiles. El hecho de ser distinto a la mayoría de los otros actores también ayuda, ya que no soy el típico cachitas” señala.

Respecto a su fama, señala en una entrevista a el diario El País de España que “nunca me lo hubiera esperado. Cuando empecé en esto no sabía ni que tendría continuidad. Es difícil porque hay mucha gente que quiere dedicarse a esta industria. No me lo esperaba, no, aunque lógicamente estoy muy contento”.

Su escalada comienza hace dos años en la productora española Fakings, con la comienza a vincularse con emblemáticos rostros de renombre en la industria, como Nacho Vidal y Rocco Siffredi, realizando escenas en distintas partes de Europa.

“Al mes de volver de allí me contactó Brazzers para hacer una escena con ellos en Londres para ver qué tal funcionaba. Tras aquello hubo unos meses en los que no me llamaron, pero finalmente contactaron conmigo después para tres escenas más. Una de ellas fue la más vendida del año y entonces ahí fue cuando me ofrecieron el contrato” revela.

La meta siempre llegar a Estados Unidos para trabajar con las mejores actrices, pero antes de eso el Niño Polla también tuvo una vida más común. “La secundaria me la saqué, pero lo que estaba estudiando de informática me gustaba menos porque era de abrir ordenadores, hardwares y cosas de esas. Eso me aburría un montón porque lo que me gustaba en realidad era manejar softwares. Si estudiara algo en un futuro probablemente tiraría por ahí” define.

La lógica para las grabaciones comienza con la entrega del guión en las semanas previas, donde se adelanta el tipo de escenas y las posturas. “Lo que más me gusta, lo más sencillo para mí, es hacer una escena con una MILF americana que ha grabado muchísimas escenas antes y que te lo pone muy fácil. A las chicas jóvenes les cuesta algo más porque les puede doler un poco al principio o no tienen tanta experiencia. No obstante, con estas MILFS estadounidenses con experiencia llego, hago mi escena y nunca surge ningún tipo de problema”.

Pero el trabajo de actor porno no es tan fácil como podría parecer, ya que rodar una escena de una hora puede tomar hasta doce horas de ardua transpiración.

Al mismo tiempo requiere intentar llevar una vida normal y en este sentido, De la Mancha tiene una novia que no pertenece al mundo del triple XXX. Sobre ella comenta que “Cuando tengo que trabajar viajo y vuelvo a Ciudad Real, donde vivimos. Ella ya sabía a lo que me dedicaba cuando nos conocimos hace año y medio. Pese a mis viajes la relación fue forjándose poco a poco como es normal”.

Sobre el mito del uso del viagra de parte de los actores, este profesional sostiene que “nunca he tenido que tomarme una, pero a los actores que les ocurre se les da tiempo para que se relajen. Otra cosa es que el actor se traiga a escondidas una Viagra porque ninguna productora te la va a facilitar. Ese tipo de cosas no me gustan porque a la larga es malo y pasa factura. Con veinte años no hace falta, pero si un actor de cuarenta se la toma que haga lo que quiera”.

Respecto a si piensa cómo terminará su carrera este actor manifiesta finalmente que “Todavía me queda bastante, aunque en un futuro imagino que me acabaré cansando de ser actor y preferiré que lo haga otro mientras yo grabo o dirijo. Esa es una opción que sí me llama la atención. De momento no tengo interés, pero siempre me lo puedo plantear dado el caso”.