Una joven de Senegal, de 18 años, llora por segunda vez la muerte de un padre, las dos veces en Florencia, Italia. En el 2011, cuando tenía sólo 11 años perdió a su padre biológico y ayer por la mañana, a su padre adoptivo. Ambos fueron asesinados a tiros por dos italianos con la misma motivación: el racismo.

Mientras su padre biológico, Samb Modou, fue asesinado por un fascista, que tras el homicidio se suicidó, Idy Diene, su padre adoptivo, -un vendedor ambulante que le juró a Samb Modou cuidar a la niña- fue asesinado por Roberto Pirrone, quien quedó detenido en Florencia a raíz de la implementación del programa “Calles seguras”, una operación anti-terrorista que tiene el objetivo de vigilar la ciudad tras los atentados del Estado Islámico en Europa.

Roberto salió de su casa armado y con la intención de suicidarse, pero se arrepintió y le disparó a un migrante. Una alarma que, según muchos, da cuenta de la situación de racismo que se vive hoy en Italia.
La comunidad senegalesa, que está muy radicada en Florencia, protestó esta mañana por las calles gritando el slogan: “Basta con el racismo”.

Izzedin Elzir, -Imán de Florencia y secretario de la Unión de las Comunidades musulmanas italianas-, invitó todos a mantener la calma agregando: “Esto es lo que pasa después de dos meses de campaña electoral basada en el odio a los extranjeros y contra la diversidad”, haciendo directa alusión al resultado electoral que se dio en la elecciones italianas este domingo, en las cuales la derecha y la extrema derecha en una coalición, alcanzaron la mayoría de los votos.