– Adonde nos vamos a meter cabros, ayayayay el techo voló a la chucha pa’ allá mira. Es un tornado esa weah, es un tornado poh weón.

– Viene fuerte, ojalá no pase pa’ acá weón, ayayay.

– Tan volando los techos, la pura cagaita mira, oh cochatumadre.

– Salgan de ahí del tornado, oiga señora salga, apure, apure. Señora mire un tornado.

– Oh la mansa cagaita esta wea. Viene pa acá cabros, oh conchetumare. Oh conchesumare.

Este diálogo es parte de la sorpresa de un grupo de trabajadores que miraban asombrados cómo se formaba un mini tornado, más técnicamente una tromba marina, en el sector de Alerce de Puerto Montt.

El fenómeno climático levantó techos y los lanzó a varios metros de distancia dejando al menos 40 familias afectadas.