El sábado de 17 de marzo, The New York Times y The Guardian’s Observer golpearon a Facebook y a la democracia estadounidense al revelar que la consultora británica Cambridge Analytica, en 2016, utilizó los datos de millones de usuarios de la red social para ayudar a Donald Trump a ganar las elecciones. La bomba detonó en cuestión de horas: Facebook se desplomó en la bolsa, la justicia norteamericana tomó cartas en el asunto, Mark Zuckerberg fue citado a declarar ante el parlamento de Reino Unido y con el correr de los días el escándalo no ha hecho más que crecer.

Si bien ahora se han conocido los detalles de la operación, una entrevista publicada por The Clinic en enero de 2017 (Martin Hilbert, experto en redes digitales: “Obama y Trump usaron el Big Data para lavar cerebros”) había adelantado lo esencial de la noticia. Martin Hilbert, académico alemán que trabaja en la Universidad de California, contaba entonces lo siguiente:

“Teniendo entre 100 y 250 likes tuyos en Facebook, se puede predecir tu orientación sexual, tu origen étnico, tus opiniones religiosas y políticas, tu nivel de inteligencia y de felicidad, si usas drogas, si tus papás son separados o no. Con 150 likes, los algoritmos pueden predecir el resultado de tu test de personalidad mejor que tu pareja. Y con 250 likes, mejor que tú mismo. Este estudio lo hizo Kosinski en Cambridge, luego un empresario que
tomó esto creó Cambridge Analytica y Trump contrató a Cambridge Analytica para la elección”.

Consultado por el modo en que Cambridge Analytica manipuló a los electores, Hilbert detalló: “Usaron esa base de datos y esa metodología para crear los perfiles de cada ciudadano que puede votar. Casi 250 millones de perfiles. Obama, que también manipuló mucho a la ciudadanía, en 2012 tenía 16 millones de perfiles, pero acá estaban todos. En promedio, tú tienes unos 5000 puntos de datos de cada estadounidense. Y una vez que clasificaron a cada individuo según esos datos, lo empezaron a atacar. Por ejemplo, en el tercer debate con Clinton, Trump planteó un argumento, ya no recuerdo sobre qué asunto.

La cosa es que los algoritmos crearon 175 mil versiones de este mensaje –con variaciones en el color, en la imagen, en el subtítulo, en la explicación, etc.– y lo mandaron de manera personalizada. Por ejemplo, si Trump dice “estoy por el derecho a tener armas”, algunos reciben esa frase con la imagen de un criminal que entra a una casa, porque es gente más miedosa, y otros que son más patriotas la reciben con la imagen de un tipo que va a cazar con su hijo. Es la misma frase de Trump y ahí tienes dos versiones, pero aquí crearon 175 mil. Claro, te lavan el cerebro. No tiene nada que ver con democracia”.

Mira la entrevista aquí

Martin Hilbert, experto en redes digitales: “Obama y Trump usaron el Big Data para lavar cerebros” – The Clinic Online

Lo conocen en la academia de las TICs por haber creado el primer estudio que estimó cuánta información hay en el mundo, cifras que acá comenta en un castellano aliñado con modismos chilenos, tecnicismos gringos y erres alemanas. Martin Hilbert (39), Doctor en Ciencias Sociales y PhD en Comunicación, es alemán, pero vivió largos años en Chile como funcionario de la Cepal.