A menos de un mes del día internacional de las Mujeres Trabajadoras, ha suscitado controversia pública la agenda mechona 2018 que entregamos como Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech) a las y los estudiantes. Lo anterior, debido a las críticas que ha elevado la derecha chilena por el apartado “Anticoncepción de Emergencia”, donde se detalla el procedimiento y consideraciones para practicarse un aborto con Misoprostol.

El revuelo es resultado de un desconocimiento cómodo de la realidad por parte de los sectores conservadores: el aborto existe, ocurre todos los días y por infinitos motivos. Con la entrega de esta información, tal como lo han hecho varias organizaciones feministas anteriormente, no buscamos incentivar a que se practique -como si fuese algo gustoso o un deporte-, sino  contribuir a que de realizarse, se haga de la manera más segura posible dentro de las alternativas existentes. Esto ya que la actual legislación sólo acepta la interrupción del embarazo en 3 causales (riesgo de vida de la madre, inviabilidad fetal y violación), lo que abarca apenas el 3% de los casos y es cada vez más limitado por la misma derecha mediante artilugios como el reciente cambio en el protocolo de objeción de conciencia.

Para todo el resto de mujeres que requieren el procedimiento, la inmensa mayoría, lo que queda es arriesgarse dos veces: practicándose un aborto en condiciones inseguras y exponiéndose a ser denunciadas a la policía por el personal médico ante una eventual complicación que las obligue a acudir a un centro asistencial de salud, lo que genera que aquello se postergue hasta una situación de urgencia crítica. Por tanto, el riesgo al realizarse un aborto no lo ponemos nosotras al difundir esta información, sino el Estado al impedir que podamos acceder a un aborto libre, seguro, gratuito y de manera universal.

Debido a todo lo anterior, queda de manifiesto que la lucha por el aborto legal es a la vez un problema de salud pública del cual el Ministerio de salud no se está haciendo cargo, y una reivindicación de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Bajo esa óptica, exigimos que se reabra la discusión de aborto en Chile para recuperar nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y futuros en todas las causales que puedan existir. Asimismo, hacemos ver la urgencia de contar con educación sexual integral, herramientas de prevención y nociones de anticoncepción. Contra todo detractor, conquistaremos la despenalización total del aborto por y para todas.

* Florencia Díaz. Estudiante de Psicología de la Universidad de Chile, miembro del equipo de la presidencia Fech, integrante de la Secretaría de Sexualidades y Género Fech y representante del Frente Feminista del Movimiento Autonomista.