Grupos armados populares de Raqa lanzaron ayer golpes de mortero contra una base militar gringa en Siria, en la localidad de Ayn Issa.

Según un comunicado del grupo armado publicado por Ria Novosti, el ataque quería golpear objetivos individuales: “tras las actividades de Inteligencia la milicia efectuó esta noche una operación especial. En el marco de la misma, varios proyectiles de mortero fueron disparados contra blancos individuales, sin que se registraran víctimas en nuestro lado”.

Las milicias no toleran la ocupación ilegal de su territorio por parte de Estados Unidos, Turquía o sus aliados. “No se relajen de día ni de noche: nuestras armas les alcanzarán donde sea que se encuentren”, asevera la milicia.

Según el jefe del principal mando operativo de las Fuerzas Armadas de Rusia, Serguéi Rudskói, “el mando de las Fuerzas Democráticas Sirias y las estructuras de autogobierno municipal son incapaces de resolver la situación humanitaria”.