El cardenal Francisco Javier Errázuriz se pegó el descarte y afirmó que su trabajo no es informar al Papa Francisco de todos los males que afectan a la Iglesia en este país, todo esto en medio de la carta enviada por el Sumo Pontífice en la que reconoce equivocaciones de valoración en los abusos sexuales en Chile, y el rol que jugó el obispo Juan Barros en el caso Karadima.

Según consigna La Tercera, Errázuriz sostuvo que en algún momento, y “como era de esperar, surgió la pregunta acerca de los canales de información del Santo Padre. ¿Quiénes debían informarlo de manera completa y veraz? No faltó un sacerdote que mencionó mi nombre entre los responsables, puesto que soy uno de los nueve cardenales que pertenecen al Consejo de Cardenales que nombró el Papa poco después de su elección”.

En esa línea aseguró que ese consejo de Cardenales tiene como fin “ayudar al papa Francisco en la reforma de la curia romana como institución”.

“Nuestra tarea no consiste en informar al Papa sobre las dificultades, los posibles errores y males que afectan a la Iglesia en todos los países. El Santo Padre cuenta con otros canales para este objetivo, como son las periódicas visitas ad limina, que le hacen los obispos cada cinco años; las nunciaturas apostólicas y los informes sectoriales que le entregan regularmente las congregaciones romanas, es decir, los ministerios de la Iglesia”, cerró.