El ministro de Educación de Piñera, Gerardo Varela, lanzó una suerte de mea culpa tras su desafortunada frase al momento de explicar por qué le compraba condones a sus hijos, al mismo tiempo que se oponía a poner dispensadores de preservativos en los colegios de Chile, considerando que la cifra de casos de VIH ha aumentado de forma potente en jóvenes de entre 15 a 25 años.

“Mis hijos son unos campeones, necesitan más de tres (condones), parece“, lanzó ayer el secretario de Estado, generando una ola de cuestionamientos y críticas en su contra.

Pues bien, tras notar todo lo que provocó, Varela aseguró a LUN que aquella fue “una frase innecesaria”.

Profundizó que “más allá de mis dichos de hoy -una frase innecesaria- el tema de fondo es que no se trata de una confrontación valórica, sino de un tema de salud pública que nos debe convocar a todos como país”.

Agregó que “en los colegios este es un tema que se aborda con toda la comunidad escolar: padres, apoderados, alumnos, profesores”.

“Actualmente hay una mesa de trabajo entre los ministerios de Salud y Educación para enfrentar esta realidad, que afecta principalmente a los jóvenes entre 18 y 25 años”, cerró.