Un grupo de grandes empresarios de Guatemala, acusados hoy por las autoridades de financiar de forma ilegal al partido oficial durante la campaña de 2015, pidieron disculpas a la ciudadanía y aseguraron que su decisión fue en un momento de crisis.

La decisión de financiar a la formación que llevó a Jimmy Morales al poder -Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación)-, fue tomada por este “grupo de empresarios comprometidos con el desarrollo, progreso y bienestar de Guatemala” en un contexto de “crisis política” y con “premura”.

Esta postura se dio a conocer en una declaración a los medios este jueves y firmada por algunos de los señalados por la Fiscalía y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) de dar más de 8 millones de quetzales (1,2 millones de dólares) para sufragar gastos del FCN-Nación.

El escrito, leído por Salvador Paiz, estaba también firmado por José Guillermo Castillo, Herbert González, Stefan Olivero, Salvador Paiz, José Miguel Torrebiarte, Fraterno Vila y Felipe Antonio Bosch Gutiérrez, y en él se recordaba que en los últimos años Guatemala ha vivido “un debilitamiento de la institucional” y una pérdida de la confianza de la población en las organizaciones.

“Como empresarios hemos asumido un rol activo en el desarrollo del país y el fortalecimiento de la gobernabilidad democrática de Guatemala, y hemos estado permanentemente comprometidos con el desarrollo social y económico de nuestro país”, aseveraron.

Por este compromiso, según explicaron, un grupo de empresarios, “a título individual”, decidieron participar en una serie de “actividades cívicas con miras a contribuir” al fortalecimiento de la democracia y, para ello, facilitaron “el transporte público gratuito” el día de las elecciones para los fiscales del partido, para que pudieran vigilar el proceso y “resguardar la voluntad de cada voto”.

“Este esfuerzo y esta decisión fue apoyada por este grupo de empresarios que hoy estamos frente a ustedes comprometidos con el desarrollo, progreso y bienestar”, agregaron, una decisión que tomaron “sin esperar ni recibir nada a cambio”.

Tras asumir esta acusación, que también reconocieron ante la Fiscalía, los empresarios, algunos de los más poderosos del país, aseveraron que mantienen su compromiso de luchar por “una mejor Guatemala” y por eso se mueven en apoyar “la transparencia y el respeto a las leyes”.

“Por eso dimos un paso al frente acudiendo voluntariamente ante las autoridades para compartir información que considerábamos relevante relacionada con estos hechos”, proclamaron, y añadieron que por esto están “dando la cara” y “asumiendo cualquier responsabilidad”, conscientes de las consecuencias de sus decisiones personales.

“Reconocemos con humildad que sin saberlo se cometieron errores y que deben ser resarcidos. El carácter de las personas no se conoce en los errores, sino en la forma de como los enfrentamos de que aprendemos de ellos y de como asumimos un firme y claro compromiso de no volver a cometerlo” y, como muestra, pidieron disculpas.

Para concluir, manifestaron su intención de que para el próximo proceso electoral de 2019 se marque la diferencia: “El país ya está cambiando y nosotros queremos ser parte activa de este nuevo rumbo, siendo actores y vigilantes en la búsqueda de la transparencia y de esa cultura de legalidad”.

El grupo de empresarios que pidió disculpas, junto a otros, están acusados de dar, a través de una empresa, más de un millón de dólares para pagar a los fiscales electorales de FNC en las dos vueltas de las elecciones de 2015, que acabaron con la victoria de Morales.