En entrevista con Culto, Fernando Villegas responde a Jorge Baradit luego de que este hablara de “plagio rasca” por su libro Chile, una historia casi secreta.

“Yo no pensaba escribir este libro con ese título. Yo quería hacer una historia secreta de Marcó del Pont. Pero después pensé que era demasiado estrecho y me puse a pensar en otros nombres y fueron apareciendo”, dice.

Consultado entonces sobre si quiso ironizar con el autor de los Best Sellers, responde que no. “No pretendo ironizar con nadie. Ni siquiera he leído sus libros. Si un título tiene cinco palabras y trata un tema estándar, que es la historia de Chile, ¿cuántas posibilidades tienes? Yo no lo iba a titular ‘Historia de Chile’ a secas porque suena como un libro académico. ¿Pero su molestia fue porque puse “secreto”? Es una exageración, un descriterio”.

Sobre lo que sostiene el escritor respecto de fuentes como páginas web y Wikipedia, contesta lo siguiente: “Entiendo que Baradit, el primer día que salió mi libro, andaba diciendo que lo mío era un “plagio rasca”. Entonces todos los libros que tengan la palabra Historia y Chile son plagio. El comentario de él fue rasca y revela cierta mezquindad. Parece que se ha envanecido donde le ha ido muy bien. Yo pensaba que era más inteligente”.

También le preguntan sobre, como dice Baradit, el texto es más subjetivo que profesional. “Yo no soy profesional en nada si nunca me he recibido de nada. No soy para investigar toda la vida y descubrir una cosa minúscula. Me demoré menos de un año en escribir este libro. Hago rápido estos libros porque no tienen pretensiones gigantes. No pretendo escribir la gran novela del mundo, yo escribo estas cosas porque me entretienen. Y mi parámetro fundamental es que la gente se divierta. Yo no quiero descubrir secretos ni hacer denuncias con el dedo”.

“Los miro a huevo”

Tema aparte, saliendo de la polémica con Baradit, a Villegas le consultan por su relación con los jóvenes. La respuesta es ésta:

“Ni siquiera cuando joven me llevaba con ellos, imagínate, menos ahora. No tenemos nada en común. Soy de otro mundo. Nací en otra época, me eduqué de otra manera. Y los miro a huevo, porque de las generaciones que he visto, los más ignorantes son los de ahora. No me quiero hacer el simpático, y decir por que los niñitos saben mover los dedos en un teclado, como los monos en el organillo, entonces son verdaderos genios. ¡Nooo!”