El arzobispo de Concepción, Fernando Chomalí, dijo hoy que sólo falta que Fernando Karadima pida perdón a sus víctimas, tras las reuniones que Juan Carlos Cruz, José Andrés Murillo y James Hamilton tuvieron con el papa Francisco en el Vaticano, todos abusados por ese sacerdote.

“Verlos contentos, sonrientes, es extraordinario, un tremendo paso, y ahora quizá lo único que falte y Dios quiera que le regale eso a ellos es que el mismo Fernando Karadima hable, que él pida perdón, yo creo que eso es lo que hace falta”, recalcó Chomalí en declaraciones a radio Cooperativa.

Fernando Karadima, fue un cura que tuvo una gran influencia en la Iglesia chilena, formador de medio centenar de sacerdotes, cinco de ellos devenidos en obispos, a quien la justicia vaticana suspendió de por vida en 2010 tras desvelarse que abusó sexualmente de niños y jóvenes cuando era el titular de la parroquia “El Bosque”, en un sector adinerado de Santiago.

Además, la justicia ordinaria también enjuició a Karadima y lo encontró culpable, pero no lo condenó ya que los delitos habían prescrito

El arzobispo de Concepción se manifestó “muy impresionado y muy contento” de la reacción que tuvieron las tres personas después de hablar con el papa.

“Fue realmente notable, se sintieron tremendamente acogidos, tremendamente escuchados, con proyección a futuro para que nunca más hayan abusos de ningún tipo, no solamente en la iglesia, sino que en todas partes”, añadió Chomalí .

El arzobispo dijo que “lo que más me llamó la atención y me emocionó (fue) cuando Juan Carlos Cruz, a quien conozco, dice ‘me acogió como un padre'”.

“Yo encuentro que eso es muy hermoso, porque el papa dejó de lado la cosa jurídica, la cosa protocolar, la cosa de los procesos y entró en el corazón de un hijo que estaba sufriendo”.

El pasado 11 de abril, el papa Francisco reconoció sus “graves equivocaciones de valoración” cometidas en el caso del obispo Juan Barros, acusado de presunto encubrimiento de abusos sexuales realizados presuntamente por Fernando Karadima cuando éste era párroco de la iglesia de El Bosque, en la capital, Santiago.

Durante el viaje que realizó Francisco a Chile, del 15 al 18 de enero, Barros estuvo en el ojo del huracán por participar en los principales actos religiosos con motivo de la visita del pontífice.

En el vuelo de regreso a Roma tras su gira por Chile y Perú -país que visitó entre el 18 y el 21 de enero-, el papa Francisco subrayó su “tolerancia cero” con los abusos sexuales por parte del clero, pero señaló que creía en la inocencia de Barros porque nadie ha presentado ninguna evidencia que sustente las acusaciones.

Francisco, sin embargo, ordenó una investigación al obispo maltés Charles Scicluna y tras ella aseguró que había sido mal informado, pidió perdón a todas las víctimas y convoco a Cruz, Murillo y Hamilton al Vaticano para poder hablar con ellos en privado.

El papa también citó al Vaticano a los obispos chilenos para tratar el tema de los abusos sexuales, un asunto sensible que ha calado fuerte en la Iglesia católica chilena y que se reflejó en los actos que Francisco celebró en la nación austral, a los que no asistieron la cantidad de fieles que se esperaba.

Sobre el encuentro que Francisco mantendrá con los obispos chilenos, el arzobispo de Concepción, Fernando Chomalí, señaló que “me parece que en el contexto de la carta que él nos manda, donde dice que no tenemos que hablar desde el orgullo herido, sino que hacer un discernimiento para encontrar la verdad y encontrar nuevos caminos para poder seguir con la tarea evangelizadora”.