Una enfermera fue detenida por la Policía de Río de Janeiro acusada de haber intentado matar a cuatro bebés recién nacidos en un hospital privado ubicado en Padre Miguel, barrio en la zona oeste de esta ciudad brasileña, informaron hoy fuentes oficiales.

De acuerdo con un comunicado de la Policía Civil, Simone Anjos dos Santos, de 41 años, fue detenida este miércoles por las autoridades acusada de intento de homicidio calificado por cortar el catéter de cuatro bebés recién nacidos que se encontraban en incubadoras, hecho que llevaría a la muerte de los neonatos.

La Comisaría de Infancia y Adolescencia de la Policía Civil de Río basó sus acusaciones en grabaciones de cámaras de video del hospital que muestran a la enfermera manipulando las incubadoras.

Según declaraciones de la comisaria Juliana Emerique, titular de esta Comisaría, en las grabaciones aparece la enfermera manipulando sin guantes a uno de los bebés y momentos después otra enfermera se dio cuenta de que el bebé estaba agitado e identificó que su catéter estaba roto.

Las investigaciones comenzaron después de que el hospital percibiera que cuatro catéteres se habían roto entre el 14 y el 31 de enero, por lo que se instauró una acusación interna.

Dos Santos resultó vinculada por testimonios y por las imágenes de las cámaras de seguridad, hechos que llevaron a su despido por justa causa.

De acuerdo con la Policía, la enfermera rompió, dolosamente, catéteres insertados en recién nacidos que se encontraban en terapia en incubadoras en la Unidad de Tratamiento Intensivo Neonatal, prendiéndolos, a continuación, a la puerta de cierre de la incubadora.

Para los investigadores, los recién nacidos fueron expuestos a riesgos inminentes como hipoglicemia o a contraer infección en la corriente sanguínea relacionada con el catéter, que llevarían a su muerte.

Según el informe, se desconocen los motivos del crimen pero las autoridades también investigarán si se presentaron este tipo de sucesos en otros hospitales en los que trabajó la enfermera.

El Consejo Regional de Enfermería de Río de Janeiro informó a través de una nota que enviará un equipo al hospital para recoger pruebas y abrir una investigación administrativa, seguido de un proceso ético” con lo que la “profesional tendrá garantizado su derecho de defensa”.

“Los actos, si se confirman verdaderos, contrarían, en su totalidad, la naturaleza de la profesión por ella abrazada, que está orientada al ejercicio de la asistencia y cuidados a la vida humana”, señaló el Consejo en la nota.

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