A la Universidad de Chile se sumaron las tomas el Instituto de Asuntos Públicos (INAP) y la Facultad de Ciencias Sociales (FACSO), mientras que a nivel nacional se plegó a las movilizaciones la Facultad de Educación de la Universidad de Concepción, la Universidad Austral de Valdivia y Trabajo Social de la Universidad Técnica Metropolitana. Todas las dependencias están ocupadas por estudiantes que exigen un eficiente protocolo contra el acoso y abuso.

Sian Khan Alavia, vocera de la toma del Inap, señala que decidieron radicalizar la movilización para que “se genere una institución central por parte de la universidad que pueda recoger todas las peticiones de todas y todos los estudiantes en casos de violencia de género”. En dicha facultad, luego que las autoridades resolvieran que un denunciado por acoso pudiera seguir asistiendo al mismo espacio que la víctima, se llamó a una asamblea extraordinaria donde se resolvió “que la manera más efectiva era la toma, ya que no fue un problema particular de los estudiantes, sino que fue de la institucionalidad y su incapacidad de llevar a cabo los procedimientos de estos casos”, explica Alavia.

Por otro lado, la vocera de la toma de la Facultad de Derecho, Emilia Schneider, denuncia que hasta hoy no han tenido respuesta desde las autoridades. “El decano no se ha pronunciado, nosotras nos enteramos de su posición por la prensa. La universidad debe darnos respuestas en torno a cómo vamos avanzar, a cómo vamos hacernos cargo de que hoy los instrumentos que nos dimos como comunidad, no se hacen cargo de la violencia de género, no pretenden erradicarla de raíz, ni si quera se respetan las conquistas que ya tenemos”.

“Hacemos un llamado a una manifestación a nivel nacional, que salga de la Universidad de Chile, porque esto también está pasando en Arica, en Valdivia y cada vez se suman más facultades y universidades que han convocado a asambleas de emergencia y han realizado petitorios. Esto es algo que se ha visibilizado ahora, pero que ha existido desde siempre. Queremos medidas claras, objetivas y rápidas”, sentencia Sian Khan Alavia del Instituto de Asuntos Públicos.

A continuación el petitorio completo de la toma feminista de derecho de la Universidad de Chile

Al señor Ennio Vivaldi Véjar, rector de la Universidad de Chile, actual candidato a la reelección al cargo, Davor Harasic Yaksic, Decano de Derecho de la Universidad de Chile y a la comunidad universitaria, declaramos lo siguiente:

Teniendo en consideración

1. El movimiento feminista ha asumido la tarea de visibilizar la discriminación y violencia de género que mujeres y disidencias sexuales viven, no solo mediante la denuncia, sino también generando organizaciòn y articulación, avanzando hacia un cuestionamiento estructural del modelo de sociedad que violenta, explota y niega sus derechos.

2. Entendiendo que la educación funciona como un dispositivo de reproducción del modelo social, cultural e ideológico de dominación que ordena nuestra sociedad, la lucha por una educación no sexista ha cobrado relevancia dentro del movimiento estudiantil, así, estudiantes, académicas, funcionarias y trabajadoras hemos avanzando en cuestionar el rol de las instituciones educacionales, dando cuenta cómo los instrumentos y unidades creadas para hacerse cargo de situaciones de violencia de género no han podido abordar los casos de acoso y abuso, tanto sexual como laboral, violaciones, discriminación y la violencia machista en todas sus expresiones (en adelante se considerarán todas las anteriores integradas en el concepto de violencia de género), la precarización laboral que viven las trabajadoras de nuestra Universidad, la brecha de oportunidades académicas para estudiantes y profesoras con respecto a los hombres, la existencia de contenidos que reproducen fielmente el patriarcado como parte de nuestro currículum académico, y una serie de situaciones que cristalizan la precarización de nuestras condiciones de existencia.

3. Somos conscientes de que los protocolos y sanciones no podrán erradicar de raíz las lógicas patriarcales de nuestras instituciones pues ello supone una lucha de largo aliento, sin embargo, las y los estudiantes hemos decidido movilizarnos expresando un cuestionamiento a la Universidad de Chile (en adelante UCh), denunciando las falencias generales que ha presentado la reglamentación e institucionalidad vigente en materias de violencia de género, que consisten tanto en la ausencia de medidas de prevención, lo insuficiente de los protocolos y reglamentos mismos, como en los ámbitos de aplicación y fiscalización, y la falta de espacios de evaluación triestamentales.

4. Interpelamos a la UCh, en tanto institución que se dice pública, a hacerse cargo de las necesidades y demandas que hoy levanta el pueblo en su conjunto, dentro de las cuales se encuentran las reivindicaciones feministas que hoy nos convocan a esta movilización. Esto entendiendo que asumir un rol público debe significar un contacto y retroalimentación constante con las problemáticas del contexto social, político, histórico y cultural en el cual se desarrollan mujeres y disidencias sexuales.

5. Ante esto, nos encontramos en la necesidad de exigir a la UCh la voluntad política de hacerse cargo de lo que a continuación planteamos, pondremos a disposición las diversas discusiones que hemos entablado para así avanzar hacia una pronta solución de dichas cuestiones, aportando también con las reflexiones y propuestas que hemos ido madurando y que seguiremos profundizando en el transcurso de esta movilización.

Dicho esto, procedemos a desarrollar los puntos de nuestro petitorio, organizados en torno a los siguientes ejes: (1) Protocolo de actuaciòn ante denuncias sobre acoso sexual, acoso laboral y discriminación arbitraria, y Protocolo de denuncias por actos discriminatorios en razón de género u orientación sexual; (2) Medidas necesarias de prevención de la violencia de género; (3) Reconocimiento de la identidad de género.

EJES DE TRABAJO:

Protocolo de denuncias ante acoso sexual, laboral y discriminación arbitraria de la Universidad de Chile, a raíz de las reflexiones sostenidas en la Facultad, pudimos detectar problemáticas relevantes para la corrección de las profundas falencias que han demostrado tener los instrumentos y unidades creadas para hacerse cargo de las denuncias por violencia de género en la Universidad, diálogos que encarnan las vivencias de la comunidad universitaria. Existe una falta de perspectiva de género en todo el proceso establecido, desconociéndose cuestiones como el derecho a reparación y protección de las víctimas, ante la falta de efectividad del sistema de medidas provisionales, la dilatación de los plazos del procedimiento, la falta de sanciones y las situaciones de victimización secundaria que viven las denunciantes. Además, un factor relevante que ha impedido el correcto funcionamiento de dicho instrumento es la alta esfera de discrecionalidad con la que cuentan las autoridades locales, produciéndose conflictos de interés a la hora de declarar admisible, dictar medidas provisionales y resolver las denuncias.

Por todo esto, exigimos :

1. Creación de un organismo central que pueda hacerse cargo de las denuncias de violencia de género de manera integral, otorgando acompañamiento multidisciplinario a las denunciantes y haciéndose de las facultades de las autoridades locales para declarar admisibles las denuncias presentadas, dictar medidas provisionales y precautorias, y, finalmente, resolver las denuncias.

2. Establecimiento y explicitación de los criterios para declarar admisible o no una denuncia, que actualmente quedan a discrecionalidad de las autoridades locales.

3. Establecimiento y fortalecimiento de mecanismos de reclamación y recusación a autoridades y funcionarios/as de la Universidad a cargo de la resolución de dichas situaciones que hayan incurrido en faltas o irregularidades.

4. Revisión del contenido del Protocolo en todas las falencias que se han mencionado – y mencionarán – a nivel de prevención, tratamiento y resolución de los casos en conjunto con las organizaciones de los distintos estamentos.

5. Estos puntos son un fruto de discusiones que se hallan en su fase inicial, por lo que hay que aclarar que estamos en la tarea de la profundización para seguir detectando más falencias.

Sabemos que hay que ir trabajando dichas propuestas, también evaluarlas, pero apostamos a abrir dichos debates, como participantes activos/as de su elaboración.

Medidas de prevención de la violencia de género, ya que, las implementadas por la UCh, se han encontrado, en su mayoría, limitadas a meras campañas comunicacionales, donde si bien se han hecho esfuerzos para añadir una perspectiva de género, no han tenido un resultado efectivo.

La creación de secretarías de género y sexualidades han buscado hacerle frente a estas falencias institucionales en cuanto a medidas de prevención, teniendo que expandir sus capacidades tanto físicas como materiales, para abarcar la formación y prevención de distintas situaciones -de peligro- que se van dando para mujeres y disidencias sexuales, y ampliándose su labor también a la creación de espacios que se enfoquen en la formación de la comunidad universitaria en su conjunto, objetivos que, a nuestro parecer, deberían ser centrales también para la universidad.

Demandamos la necesidad urgente de generar una red de prevención en lo relativo a violencia de género. y así evitar que estas prácticas se sigan reproduciendo por parte de los tres estamentos de la UCh.

Consideramos también importante que se realice un pronunciamiento como institución, asumiendo la posición de desventaja en la que nos encontramos mujeres y disidencia sexual respecto de hombres en un sistema patriarcal como en el que nos encontramos, por lo que las medidas adoptadas en torno a la erradicación de la violencia deben ir enfocadas hacia las necesidades de quienes más expuestas se ven frente a este tipo de situaciones.

En esta línea, consideramos de especial relevancia la formación a todos y todas quienes componen la comunidad universitaria, tanto respecto de violencia de género propiamente, como de una perspectiva feminista necesaria para abordar de mejor manera la disciplina que estudiamos.

Por todo esto, exigimos:

1. Destitución inmediata de Carlos Carmona , transparentando los motivos de tal destitución, en calidad de culpable, desde una perspectiva que no incurra en una victimización secundaria.

2. Formación de género a estudiantes, docentes y funcionarias/os

a. Deben tener el carácter de a. periódicas – b. tanto para hombres como para mujeres, c. obligatorias d. donde se certifique la participación de las/os docentes y funcionarias/os e. que se desarrollen dentro de la jornada laboral, entendiendo que es un horario en el cual no se puede admitir excusa para no participar.

b. Asimismo, se deberá publicar una circular con el contenido de estas sesiones, para que así no se niegue el conocimiento de estas.

c. Estas capacitaciones deberán ser en torno a los reglamentos que cuenta la universidad (protocolos, decreto mara rita, etc), y formación en torno a violencia de género, como abordarla y otras temáticas. Su contenido y evaluación será determinado por una comisión triestamental constituida para estos efectos, que tenga el carácter de vinculante.

d. Respecto a las sanciones ante inasistencias a estas instancias obligatorias, exigimos lo siguiente:

• Si docentes no participan de estas jornadas, no será posible que se desarrollen las cátedras que imparten.

• Para efectos de transparencia, es necesario que se publique en el portal virtual de la UCh que profesores/as se encuentra certificado/a.

3. Aplicación inmediata de medidas cautelares en procesos abiertos, estos deberán tener por fin -en la generalidad de los casos- : a. La separación inmediata de los espacios compartidos entre la/el denunciante y la/el denunciado.

b. Evaluaciones en fechas distintas a la/el denunciado, no en la fecha original ni de rezago, para así no quitar tampoco esta posibilidad a quien denuncia.

c. Que sus principios rectores sean la protección a la víctima y el no sometimiento a procesos de victimización secundaria, entendiendo que estas medidas se aplican en lo particular de cada caso, no afectando el normal desenvolvimiento de las actividades de la denunciante.

4. Revisión de las mallas curriculares, el objetivo de ésta será incluir un optativo de género, con el fin de que sea obligatorio para cada estudiante cursar un o referente a esta temática para egresar.

En lo relativo al ramo Profesión Jurídica, es necesario dotarlo de una perspectiva de género, ya que tiene como objetivo preparar a las y los estudiantes para el ejercicio de la profesión. Todo esto constituye parte importante de cómo se va conformando el perfil de egreso del estudiantado, siendo una parte fundamental que éste considere una perspectiva de género. Los esfuerzos de la comisión de innovación curricular (CIC) y las consejerías de departamentos serán sumamente importantes en esta labor.

5. Reevaluación de las becas para padres, madres y cuidadores/as, que subsistan hasta 1 año después del egreso, para así no aumentar las dificultades que cruzan en sus procesos de titulación.

6. Ya que la universidad cuenta con un PROTOCOLO DE ACTUACIÓN ANTE. DENUNCIAS SOBRE ACOSO SEXUAL, ACOSO. LABORAL Y DISCRIMINACIÓN ARBITRARIA, y pese a las múltiples falencias que identificamos en el mismo, es necesaria de todas formas su máxima difusión, por lo que consideramos que se debe entregar al momento de matricularse, junto a todos los reglamentos que refieren a temáticas de género y discriminación, para que la comunidad universitaria tenga conocimiento de cuál es el reglamento que los regirá en lo que a esto respecta.

7. Ampliación de campañas en materia de los derechos sexuales y reproductivos, desde una vereda no heteronormada, abarcando todas las prácticas y orientaciones sexuales que puedan encontrarse presentes en la UCh.

8. Toma de exámenes gratuitos de VIH y otras Infecciones de Transmisión Sexual para las y los estudiantes, trabajadoras/es docentes y no docentes de forma permanente.

9. Proponer jornadas contra la violencia en las cuales se puedan desarrollar discusiones en torno a la violencia de género de manera triestamental.

10. Fortalecimiento de unidad de psicología en la Facultad, con una perspectiva de género, ya que es necesario abordar los casos de violencia de género no solamente desde su llegada a una denuncia, por lo que resulta fundamental entregar las herramientas necesarias a las y los miembros de la comunidad educativa para acceder a estas instancias, y, a la vez, que las mismas sean capaces de hacerse cargo de esta tarea.

11. En lo relativo a la infraestructura, habilitación de salas de lactancia y mudadores en la Facultad, entendiendo que la UCh está compuesta tanto por padres, madres y cuidadores, que no se pueden desentender de sus obligaciones como tales, y más aún, que es nuestra obligación como universidad pública entregar las herramientas necesarias para
desarrollarlas y dar las facilidades para la continuación de sus estudios.

Reconocimiento de identidad de género: El reconocimiento de la identidad de género de las personas que componen la comunidad universitaria es una demanda que no solo viene a subsanar una falta de coherencia con el registro formal de la institucionalidad, sino que es un primer paso de apertura para incorporarse a una esfera de la sociedad que hasta ahora ha sido negada para la población trans como es la educación. Así, avanzar en el reconocimiento de las
distintas realidades es avanzar en la construcción de educación pública, pues de a poco nos desplazamos hacia una institución que garantice igualdad de condiciones para desarrollarse y desenvolverse para todas y todos los integrantes de nuestra comunidad.

Con esto en cuenta, exigimos:

1. Aprobación e implementación del Decreto Mara Rita en toda la Universidad de Chile.

2. Respeto al mencionado decreto, con instancias de fiscalización y evaluación triestamental respecto de su aplicación y definición de sanciones por su incumplimiento.

3. Generar campañas de difusión en torno a la relevancia del reconocimiento de la comunidad trans y en específico en torno al Decreto Mara Rita y las implicancias de su aprobación.

Firma: Toma Feminista de Derecho Uchile