Los morteros suenan otra vez en las universidades públicas de Nicaragua. Las explosiones en el cielo de las bombas artesanales que los jóvenes utilizan para manifestarse retumbaron en los principales recintos del país este lunes. La protesta fue contra la dirigencia estudiantil nacional de universidades a la que acusan de estar plegada al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo y por “permitir” la represión que ya deja 46 muertos confirmados.

Los universitarios iniciaron sus plantones y marchas pacíficas desde muy temprano en las ciudades de Managua (la capital), Estelí, Jinotepe, y León. En esta última, la protesta resultó más significativa: es conocida como “La Ciudad Universitaria” y fue donde se consiguió, con muertos de por medio, la Autonomía Universitaria durante la dictadura somocista.

Los estudiantes leoneses marcharon desde el Campus Médico de la Universidad Autónoma de Nicaragua (UNAN) hacia el Paraninfo universitario, atravesando las calles centrales de esta ciudad colonial, ubicada a 90 kilómetros de Managua.

Los jóvenes se le rebelaron a la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN) cuyos dirigentes nacionales son fieles seguidores del comandante Daniel Ortega y Rosario Murillo, filiación que no ocultan ni disimulan. De hecho, la dirigencia de UNEN descalificó el pasado 26 de abril a los universitarios que lideraron las protestas contra el gobierno sandinista.

“UNEN no nos representa”

La UNEN administra en las universidades públicas la entrega de becas, bonos de alimentación, hospedaje en los internados, transporte, viáticos y cualquier actividad que involucre a los estudiantes. Históricamente, su control en los recintos ha sido preponderante y ha degenerado en apoyo directo a los mítines y actividades de la administración Ortega Murillo en la última década.

“UNEN no nos representa”, gritaron centenares de estudiantes en León, pero también en Managua. Por primera vez durante estos quince días de conflictos en Nicaragua, la sede de la Universidad Autónoma de Managua (UNAN-Managua) fue tomada por algunas horas, pese a ser el bastión principal de UNEN.

Los universitarios dijeron estar hartos de la manipulación política a favor del gobierno que ejerce UNEN. Según ellos, durante los primeros días de la rebelión nacional fueron llevados “con engaños” a manifestaciones a favor de la pareja presidencial y otros fueron chantajeados con quitarles las becas si seguían apoyando a los universitarios autoconvocados en el Movimiento 19 de Abril, que encabeza la protesta contra el gobierno sandinista y la represión.

En la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) el estudiante de ingeniería química, Enrique Maltes, reclamó a los dirigentes por permitir el acceso de antimotines y turbas de la Juventud Sandinista para reprimirlos. “Queremos que se respete la autonomía. Fue violentada por parte de la policía cuando ingresaron a la UNI y nos atacaron. UNEN también permitió que vándalos entraran y destruyeran y se robaran computadoras de la universidad”, dijo Maltes a Univision Noticias.

“Dirigentes eternos”

Los estudiantes tampoco se sienten representados por los dirigentes de UNEN, quienes desde hace más de un quinquenio se han perpetuado en los cargos de dirigentes a través de elecciones universitarias “poco transparentes”.

“Las demandas son elecciones adelantadas para que sean democráticas. Que dirigentes de UNEN sean elegidos por estudiantes y no por dedazo”, dijo Maltes replicando una exigencia que el movimiento estudiantil también ha elevado al gobierno de Ortega.

Expertos en educación superior han coincidido que las elecciones de UNEN son una copia de las elecciones en Nicaragua: El árbitro que cuenta los votos está viciado. No hay competencia y la reelección es la norma. “Pareciera que no hay elecciones. En mi facultad no hay. Eso es una irregularidad”, reclamó el joven Maltes.

Univision Noticias presenció cuando Cristian Sosa, dirigente de UNEN, llegó a la UNI a tratar de apaciguar la protesta de los estudiantes. Trataba de persuadir a los universitarios para que no siguieran recogiendo firmas para exigir elecciones adelantadas en los recintos.

Pero Sosa fue rechazado por los universitarios de la UNI. Él es “uno de los dirigentes eternos”. “¿Cuánto tiempo tenés de estar estudiando?”, le gritaban algunas estudiantes de arquitectura. “¿Por qué no quieren dejar el cargo estudiantil si es rotatorio?”, agregaron.

Cuando a Sosa le preguntaron en qué año ingresó a la UNI, dijo, de forma nerviosa, que en 2007. Es decir que a la fecha lleva una década estudiante cuando el periodo promedio de una carrera es de cinco años en Nicaragua.

Estudiantes se retiran del diálogo con Ortega

El Movimiento 19 de abril informó la noche del domingo que se retiran del diálogo con el gobierno de Daniel Ortega debido a la represión que los ciudadanos siguen sufriendo a manos de la Policía Nacional y el hostigamiento de las turbas.

“La dictadura no ha detenido sus tácticas represivas en estos 19 de días. Continúan utilizando sus fuerzas de choque (juventud sandinista) y avalando la respuesta irracional de la policía frente a las protestas, que son claramente pacíficas, del pueblo nicaragüense que necesita expresar su absoluta decepción con la falta de libertades y democracia que sufre Nicaragua”, afirmaron a través de un comunicado.

Según los universitarios, decidieron retirarse del diálogo “hasta que el gobierno cese la represión. No podemos sentarnos a negociar con un gobierno opresor y genocida”.

Los estudiantes advirtieron que sus protestas arreciarían tal como sucedió este lunes. La noche de este domingo centenares de manifestantes fueron reprimidos por antimotines cuando se dirigían en caravana a la ciudad de Monimbó, cuna del general Augusto Sandino, prócer nacional y figura fundacional del Frente Sandinista.

Univision Noticias corroboró que los enfrentamientos duraron hasta la madrugada del lunes. La tensión persistía esta mañana los pueblos de Catarina y Niquinohomo. Las barricadas seguían en pie y los residentes enumeraban los heridos que dejó la noche. A esa misma hora, los universitarios iniciaban sus protestas en las universidades públicas. Nicaragua continúa estremecida por el retumbo de los morteros, las bombas lacrimógenas y las detonaciones de armas de fuego.

Este lunes, también hubo represión en la Universidad Politécnica de Managua (Upoli), donde algunos estudiantes permanecen atrincherados desde que comenzaron las protestas hace más de dos semanas. Los propios alumnos reportaron al menos dos heridos en el enfrentamiento con la policía.

Texto de Wilfredo Miranda Aburto para Univisión