“Uno agarra un color parejo, es una parte del cuerpo que no se quema nunca”, cuenta a LUN la modelo Francisca Undurraga como para explicar por qué es necesario tomar sol en topless.

La alusión al hecho tiene que ver con que en sus recientes vacaciones en la Riviera Maya, Undurraga sacó toda su anatomía delantera al sol, cosa que -afirma- claramente no se puede hacer en el litoral criollo.

“Quizá somos un poco más conservadores. Así que cuando uno se pega estos viajes hay que aprovechar, hay que hacer cosas que en nuestro país no se pueden hacer”.

Sobre si acaso nunca pudo sacarse la parte de arriba en esta larga y angosta faja de tierra, responde que hay algunos lugares en los que se puede. Pero no suelta la papita, acaso intuyendo que más de algún golozo querría ir a pegarse el sapeo.

Igual, por las dudas, LUN le pregunta por México. No vaya a ser cosa que alguien se le ocurriera pensar que todo el foco eran el topless de Undurraga. “Hemos pasado harto rato en la playa y hemos comido rico. La gente es súper cariñosa”, dice.