Tres exdirectoras de la revista Paula, que atraviesa una crisis terminal en medio de un periodo de fusión al interior del Copesa, se manifiestan a través de una declaración pública sobre el particular:

“Copesa anunció una reorganización de medios que incluye la desaparición en papel de Qué Pasa, la fusión de Paula con la revista Mujer y, en ambos casos, estos cambios se ejecutaron con un despido total del equipo de cada medio, a excepción de los trabajadores con fuero”, parten diciendo Alexandra Edwards, Paula Recart y Milena Vodanovic.

Las tres -agregan- que como ex directoras “manifestamos que ésta es una noticia trágica para el periodismo nacional, para los cientos de miles de chilenos que son lectores de Paula, y que es un golpe irreparable para el equipo actual liderado por Constanza López. A ellos, en primer lugar, toda nuestra solidaridad y apoyo”.

Dicen que “sabemos que los medios pasan por momentos difíciles en términos de financiamiento, y pensar en una fusión dentro de un conglomerado como Copesa es legítimo. Pero un proyecto editorial no es solo un nombre. Un medio tiene una cultura, un estilo y una voz. Pretender sostener a un medio como Paula con maniobras de gerencia que eliminan de cuajo a cada una de las personas que trabajan en él –periodistas, fotógrafos, diseñadores, correctores, productores- hace pensar que de Paula apenas quedará el nombre; un nombre que sin su alma estará vacío”.

Las mujeres que dirigieron Paula antes que Constanza López, recuerdan que “desde su fundación, Revista Paula ha jugado un rol de liderazgo y vanguardia en los temas de la mujer. Es una línea editorial que hoy tiene más vigencia que nunca, un adn muy particular que se ha traspasado de generación en generación, en un delicado tejido de continuidad y renovación, a través de los equipos que la han conformado. Sí, los equipos han variado en estos 50 años, pero en un proceso paulatino, jamás arrebatando a la revista de golpe de la experiencia y saber hacer acumulados. Ni siquiera ocurrió cuando Copesa compró Paula. En ese entonces, adquirió la marca con su equipo, porque bien sabía que allí estaba la esencia del medio”.

“Paula cuenta hoy con miles de lectores y seguidores, con un prestigio ganado en el periodismo de calidad y ha generado una comunidad que va más allá del papel, a través de su web, redes sociales y extensiones como el Concurso de Cuentos, Ropero Paula y Mercado Paula Gourmet”, sostienen.

De manera unánime, afirman que Paula “es un proyecto editorial vital, con muchas posibilidades de salir adelante de los escollos comerciales propios del momento que atraviesan los medios. El desafío de los medios hoy es cómo encontrar la sostenibilidad de un modo inteligente e íntegro, apostando a estrategias responsables y creativas que mezclen eficiencia con crecimiento, pero que tengan como objetivo y misión la defensa de su identidad editorial y compromiso con las audiencias en la entrega de contenidos de excelencia”.

Para cerrar, Edwards, Recart y Vodanovic dicen que “Paula quizás sea pequeño en el concierto de marcas de Copesa, pero es grande en el corazón de las chilenas y los chilenos. Ha acompañado la evolución de las mujeres en los últimos 50 años. Lo que se termina hoy es un ícono editorial latinoamericano, una voz de la mujer chilena cuando más la necesitamos y un refugio para la fotografía y el periodismo. Lo que se inaugura mañana será otra cosa. Sin continuidad en el equipo para garantizar un compromiso con la integridad del proyecto y la fidelidad a la línea editorial, ya no será Paula”.

La declaración completa

Copesa anunció una reorganización de medios que incluye la desaparición en papel de Qué Pasa, la fusión de Paula con la revista Mujer y, en ambos casos, estos cambios se ejecutaron con un despido total del equipo de cada medio, a excepción de los trabajadores con fuero.

Como ex directoras de revista Paula manifestamos que esta es una noticia trágica para el periodismo nacional, para los cientos de miles de chilenos que son lectores de Paula, y que es un golpe irreparable para el equipo actual liderado por Constanza López. A ellos, en primer lugar, toda nuestra solidaridad y apoyo.

Sabemos que los medios pasan por momentos difíciles en términos de financiamiento, y pensar en una fusión dentro de un conglomerado como Copesa es legítimo. Pero un proyecto editorial no es solo un nombre. Un medio tiene una cultura, un estilo y una voz. Pretender sostener a un medio como Paula con maniobras de gerencia que eliminan de cuajo a cada una de las personas que trabajan en él –periodistas, fotógrafos, diseñadores, correctores, productores- hace pensar que de Paula apenas quedará el nombre; un nombre que sin su alma estará vacío.

Desde su fundación, Revista Paula ha jugado un rol de liderazgo y vanguardia en los temas de la mujer. Es una línea editorial que hoy tiene más vigencia que nunca, un adn muy particular que se ha traspasado de generación en generación, en un delicado tejido de continuidad y renovación, a través de los equipos que la han conformado. Sí, los equipos han variado en estos 50 años, pero en un proceso paulatino, jamás arrebatando a la revista de golpe de la experiencia y saber hacer acumulados. Ni siquiera ocurrió cuando Copesa compró Paula. En ese entonces, adquirió la marca con su equipo, porque bien sabía que allí estaba la esencia del medio.

Paula cuenta hoy con miles de lectores y seguidores, con un prestigio ganado en el periodismo de calidad y ha generado una comunidad que va más allá del papel, a través de su web, redes sociales y extensiones como el Concurso de Cuentos, Ropero Paula y Mercado Paula Gourmet.

Es un proyecto editorial vital, con muchas posibilidades de salir adelante de los escollos comerciales propios del momento que atraviesan los medios. El desafío de los medios hoy es cómo encontrar la sostenibilidad de un modo inteligente e íntegro, apostando a estrategias responsables y creativas que mezclen eficiencia con crecimiento, pero que tengan como objetivo y misión la defensa de su identidad editorial y compromiso con las audiencias en la entrega de contenidos de excelencia.

Paula quizás sea pequeño en el concierto de marcas de Copesa, pero es grande en el corazón de las chilenas y los chilenos. Ha acompañado la evolución de las mujeres en los últimos 50 años. Lo que se termina hoy es un icono editorial latinoamericano, una voz de la mujer chilena cuando más la necesitamos y un refugio para la fotografía y el periodismo. Lo que se inaugura mañana será otra cosa. Sin continuidad en el equipo para garantizar un compromiso con la integridad del proyecto y la fidelidad a la línea editorial, ya no será Paula.

Alexandra Edwards
Directora
1996-1998

Paula Recart
Directora
1999-2007

Milena Vodanovic
Directora
2007-2015