El sacerdote Felipe Berríos, hoy radicado en Antofagasta, comentó hoy sobre la importante cita que se da entre los obispos chilenos y el papa Francisco a propósito de los casos de abusos sexuales dentro de la Iglesia.

Entrevistado en ADN Radio, el cura dijo que “espero que no nos centremos solamente en los cambios de obispos, que espero que hayan, sino en cambiar el estilo de la Iglesia”.

Analizando la situación Berríos sostuvo que “Hubo un frenazo con Juan Pablo II y se volvió a una Iglesia verticalista, centrada en la moral sexual, y eso nos ha hecho retroceder mucho”, asegurando que en el mundo “se está poniendo el caso chileno como un caso emblemático”.

Repasando al Cardenal Errázuriz, el ahora residente de la Perla del Norte aseguró que “ha sido insolente” con el mandamás de la Iglesia Católica, al calificarlo de un papa que “improvisa” o que es “muy argentino” para sus cosas. En ese sentido el sacerdote agrega que “Ha habido además en la jerarquía de la Iglesia chilena reticencia a este Papa”.

Respecto al caso de Juan Barros, Berríos dijo que “Un obispo, para que sea obispo, no solo debe ser nombrado sino que lo principal es tener la credibilidad de la gente, no solo de los católicos (…) La gente no le cree, no convoca. Bueno, ya no está funcionando como obispo”.

Sobre las diversas manifestaciones feministas, el cura señaló que “La discriminación más grave de la Iglesia es a la mujer. La mujer es la que mantiene a la Iglesia. Si tuvieran más influencia en la jerarquía no veríamos las cosas que vemos ahora”.

Al mismo tiempo comentó acerca de las protestas feministas en la PUC, definiendo que “no sé que dirían esos católicos si van a Roma y ven todos esos cuadros con desnudos. Es un contexto muy bonito, porque protestan porque las hemos humillado. Fue una protesta inteligente y limpia”.