Una nueva denuncia sacude a la Iglesia chilena luego que se diera a conocer que el sacerdote del pueblo de Paredones, (ubicado en un sector rural de la Región de O’Higgins) Luis Rubio Contreras, fue denunciado en un reportaje de Teletrece por abusos a menores de edad, a quienes reconoció enviar mensajes obscenos e imágenes suyas desnudo.

La investigación de Teletrece muestra que el hombre de 54 años, que se muestra ante sus feligreses amable y cordial, esconde una doble vida tras el computador.

La denuncia es encabezada por Elisa Fernández, quien participó por casi 14 años en la iglesia católica, asistiendo incluso encuentros internacionales de jóvenes. “No sé si llamarlo cofradía, secta o grupo de sacerdotes” señala al referirse a las prácticas que vio de parte de varios sacerdotes.

La mujer dice haber escuchado cuando entre sacerdotes se hacían “bromas” diciendo entre ellos “a este le gustan verdecitos, le gustan recién criaditos”.

Ella se reunió hace un año y medio con el Obispo Goic, a quien entregó una denuncia escrita y firmada con un listado de 13 sacerdotes, entre los cuales habrían algunos que habrían mostrado abiertamente su preferencia sexual por menores de edad.

Como no tuvo respuesta, la denunciante quiso buscar más pruebas y se hizo pasar por un menor de edad en Facebook, contactando al párroco Luis Rubio, quien a los días después le enviaría imágenes desnudo y le pidió actos sexuales.

“Suelte un poquito el elástico y le aseguro que le saco sus calzoncillos de un puro golpe” dice el sacerdote en una grabación mostrada por el noticiario estelar de Canal 13.

El equipo encabezado por Emilio Sutherland encaró al cura quien reconoció algunos de los hechos señalando que “Sí es cierto, pero yo también corté todo eso”. Cuando le insisten en que las irregularidades se mantuvieron el cura responde que “fue un error mío, yo lo reconozco”.

“Vergüenza horrible” dice cuando le consultan por una explicación a la comunidad. Luego Sutherland le pregunta si seguirá siendo sacerdote y Rubio contesta que “es una decisión que tengo que tomar en conciencia. Sé que es una falta grave”.

Cuando le insisten en que el personaje que lo contactó a través de redes sociales era menor de edad, el sacerdote responde “exacto, si usted me lo dice yo le creo”.

“Es un día de mucha tristeza y lamento lo que hecho. Siento mucha vergüenza” dice el cura, añadiendo que le dirá a la comunidad “Nada más que perdón y humillación de mi parte”, explicando que pronto comunicará su situación a monseñor Goic.

Cuando le hacen oir su mensaje al supuesto menor de edad, el hombre pide “un poquito de respeto”. “Reconozco que hice eso, sé que es horrible, pero más de eso no puedo decir nada más” agrega.

Según la nota, el obispo de Rancagua Alejandro Goic, recibió la denuncia hace un año pero aún no se ha tomado ninguna resolución al respecto.

Goic dice en la nota “Yo no estudié para detective, yo estudié para ser pastor y para servir a la gente”.

De acuerdo al reportaje, el sacerdote denunciado pertenece a una cofradía de gente de la iglesia que es liderada por alguien catalogado como “la abuela” y es seguida por otros curas que se denominan tías, hijas y nietas.

Siempre según la nota de Teletrece, el Obispado de Rancagua aseguró que el párroco de Paredones reconoció su comportamiento impropio por lo que fue suspendido de sus funciones sacerdotales.