“Perdieron sus vidas en el Puerto de Iquique pero conquistaron la eternidad”. Esa fue una de las frases expresadas por Sebastián Piñera en un discurso inédito para conmemorar del aniversario 139 de las Glorias Navales.

Es el primer discurso realizado por un Jefe de Estado durante un 21 de mayo y en honor a los héroes del Combate Naval de Iquique.

Desde el monumento alusivo ubicado en la Plaza Sotomayor, el Mandatario sostuvo que “murieron por una causa grande y noble, murieron por nuestra patria. Por eso nunca los olvidamos y nunca los olvidaremos. Porque sin ellos, sin su heroísmo, sin su sacrificio y sin su recuerdo no seríamos lo que somos hoy día”.

“A las 12:10 de esa mañana después de más de tres horas de combate se hundía en unas aguas teñidas de sangre la corbeta Esmeralda una verdadera reliquia construida en 1855 provista de 12 pequeños cañones y dos calderas muy reparadas de las cuales una había colapsado al comienzo del combate”, agregó el Presidente.

Según expresó Piñera, la Guerra del Pacífico permitió que hombres chilenos de distintos orígenes se inscribieran voluntariamente a la Armada, “por el sacrificio de Arturo Prat, por su patria y por Chile”.

“El sacrificio de este capitán que apenas tenía 31 años y también de los héroes que lo acompañaron entre los cuales distinguimos al teniente segundo Ignacio Serrano, al cirujano Pedro Videla, al sargento Juan de Dios Aldea y al guardia marina Ernesto Riquelme y muchos más, transformó lo que pudo haber sido una derrota en la más grande y noble de las victorias”, rememoró.

“Ese día murió un marino pero nació un héroe. Desde entonces el ejemplo de Prat nos ha inspirado tanto en la guerra como en la paz porque servir a la patria es y será siempre una tarea noble y hermosa”, concluyó Piñera.