La escena es ésta. Hay un modelo invitada. Un cama y en derredor personas solas y parejas que observan. Entonces la mujer empieza a dar rienda suelta a todo su erotismo y se masturba. Usa sus dedos y alguno que otro juguete sexual. Ella está desnuda al igual que el resto. No hay contacto físico, pero los asistentes al espectáculo también pueden incurrir en la autosatisfacción.

Si bien no hay antecedentes de lugares así en Chile, nos cuentan dos expertos en sexología de la plaza, cerquita, en Colombia, sí existe lo que se llama “El club de la masturbación”. De hecho, el próximo fin de semana se cita a un evento de esta naturaleza cuya invitada es la periodista y actriz del porno Alejandra Omaña.

La condición para asistir además del pago, es estar desnudo y respetar las normas. Para esto último siempre hay un moderador cerca.

Después de presenciar el espectáculo hay chipe libre, pero, como se dice, siempre respetando las reglas del lugar. Por ejemplo, más allá de las ganas, ninguna persona puede tocar a otra sin su consentimiento.