El dato es duro y frío. El año pasado el Huracán María mató a al menos 4.600 personas en su paso por Puerto Rico y no a las 64 que oficialmente se informó entonces.

La cifra, revisada al alza en 70 veces, la reporta la escuela de salud de Harvard y las Ues de la isla  Carlos Albizu y Ponce.

“Nuestros resultados indican que la cifra oficial es una sustancial infravaloración de la verdadera mortalidad tras el huracán María”, dice el documento que publica la revista científica New England Journal of Medicine., cita El País.

Otro dato que llama la atención es que los investigadores dicen que la cifra de 4.600 muerto es incluso conservadora. O sea, bien pudiera ser peor.

“En promedio, los hogares permanecieron 84 días sin electricidad, 64 días sin agua y 41 días sin cobertura para celulares”, se detalla.

En conversación con El País, Jorge Duany, especialista en Puerto Rico e investigador de la Florida International University, dice que “estos datos confirman lo que muchos sospechaban. Que el costo humano de la catástrofe fue muy elevado y que la cantidad oficial estaba muy por debajo”.

“Aproximadamente un tercio de las muertes posteriores al huracán fueron reportadas por familiares como causadas por un acceso tardío o impedido a la atención médica”, detalla el informe.

Al entregar esta revisión de la cifras subyacen dos hechos; uno, la falta de diligencia del gobierno de Puerto Rico y dos, la escasa asistencia de EE.UU.

Como corolario de esta tragedia habría que decir que aún dan vueltas por la memoria la imagen de Donald Trump lanzado rollos de confort a los damnificados.