Originalidad y precocidad son algunos de los rasgos que caracterizan al joven y desconocido escritor cubano Glauber Adrián Senarega, que busca explicación a algunos de los grandes enigmas de la Humanidad en su primera novela, “El secreto de los milenios”, recientemente publicada en España (Chiado).

“Fue como una explosión de ideas que yo plasmaba en el libro”, cuenta el autor, de 21 años, en entrevista con Efe, para ilustrar el proceso de creación que le llevó a comenzar con solo 14 años, en su Habana natal, esta historia de fantasía y ciencia ficción.

En su estreno como escritor, Senarega, que actualmente estudia en una Universidad de Moscú Arte y Humanidades, ofrece al lector una trama en la cual tres amigos -Daniel, Evelyn y Miguel- “escapan de su rutina diaria en la asfixiante Habana” para enfrentarse a una serie de acontecimientos inesperados que les llevarán a viajar a otro mundo.

Antiguos templos mayas, pistas sobre el hundimiento de la Atlántida, moáis en perfecto estado y aeroplanos desaparecidos en el Triángulo de las Bermudas constituyen algunos de los enigmas a los que los protagonistas deben enfrentarse para descifrar la relación entre ambos mundos.

“Muchos confunden ciencia ficción con fantasía. Mi libro es del género fantástico. Es el mismo género de las ‘Crónicas de Narnia’, ‘El Señor de los Anillos’ y ‘Harry Potter'”, explicó el escritor, que se declara gran admirador de la saga de J.K. Rowling.

Senarega empezó a escribir su novela, mientras estaba cursando estudios de secundaria en La Habana.

“Comencé a los 14 años y ni siquiera tenía la idea de que iba a ser una novela. Estaba en la escuela, en medio de una clase, estábamos aburridos, no hacíamos nada interesante en ese momento y me puse a escribir una historia”, recuerda, al tiempo que agrega que el primer capítulo, del total de 34, lo acabó “en una tarde”.

A partir de ese momento, comenzó un trabajo arduo durante el cual el adolescente cubano escribía “todo el tiempo y a todas horas” para presentar años más tarde al público una obra de más de 400 páginas.

Sin acceso a internet en su Habana natal, el joven se nutría de ideas que encontraba en los libros y las enciclopedias.

En particular, su mayor inspiración llegó de “Grandes Enigmas de la Humanidad”, una enciclopedia que le regalaron por su cumpleaños y que el joven escritor menciona también en su obra.

El resto del trabajo lo hizo su imaginación. “Podía estar parado, haciendo la cola del pan, pero en realidad mi mente estaba en otro mundo, creando y viviendo”, agregó con una tímida sonrisa.

A la vez, admite que no todo fue un camino de rosas porque hubo momentos en los que tuvo que enfrentarse a “una especie un bloqueo” sin saber “cómo continuar la historia y llegar al desenlace”.

Su mayor apoyo lo encontró en su madre, periodista de profesión, quien le ayudó a encarrilar la obra y cuyo nombre figura en la dedicatoria del libro, trabajo que fue bien acogido por conocidos nombres en el mundo de las letras, como el escritor cubano Amir Valle.

Valle, quien escribió el prólogo para el “Secreto de los milenios”, destaca: la novela es una “muestra de la precocidad y madurez literaria de su autor” y “un anuncio de la excelencia que, me atrevo a asegurarlo, podría alcanzar su obra futura”.

Mientras, Senarega reconoce que su mente ya está en otros proyectos, entre cuentos largos y otras novelas.

“Estoy escribiendo la segunda parte de “El secreto de los milenios”, dice antes de despedirse, y desliza sus intenciones: “Quiero hacer una trilogía”.