Diputada Pamela Jiles asegura bien su mochila barbie. Lo acompaña un maestro de sushi y el defenestrado Ignacio Socías

Ministro Moreno cuenta anécdotas de campeón tras aplicar el método Varela de conquista.

El impactante momento en que se da cuenta que no apagó el cálefon al salir esta mañana. O se quema la casa o la cuenta del gas será dolorosa, pero no vuelve entero este hombre a casa.

Otro flechazo que logra nuestro bienemérito y amado presidente eterno Kim Jo… Sebastián Piñera. Es un galán que con su poesía logra encantar a cuanta damisela se halle. En primer plano y desenfocado, con cara de esperando turno para el patíbulo, el ministro-fusible, Varela.

Felipe Larraín, aún incapaz de entender el idioma español tras su viaje a Harvard, debe observar cómo aplauden los demás para saber cuándo aplaudir él.

El aburrimiento se deja sentir en las casi dos horas de discurso, en especial en una diputación que no acostumbra levantarse temprano.

Alejandro Guillier piensa en cómo hacer aplicables las normas sobre moción de censura en Chile para ser él quien dé el discurso, que después de todo y siendo bien sinceros, no sería muy distinto al de hoy.

Cansada de que le pregunten por la cachantún de 500 pesos, una vendedora de berlines manifiesta su enojo.

Aún cuando le ofrecieron varias veces el precio de una botella.

Dos miembros de la cámara matan el tiempo usando Tinder. Que surja el amor, o la lujuria, o lo que sea, entre estos dos, es incierto. A veces el amor (patriarcal, heteronormado, prohibido) está más cerca de lo que creemos.

Y hasta que se termina por cobrar una víctima: un vagabundo que huía del frío porteño y que llegó a un asiento del congreso para dormir en paz.

*Las imágenes son de Agencia UNO, pero las lecturas de foto son del editor de humor de este pasquín digital.