Se dijo. En su Cuenta Pública, el pasado viernes 1 de junio, el presidente Sebastián Piñera dedicó largos minutos a reventar a la administración anterior. Eso sí sin nombrar a Michelle Bachelet. Se cita:

“Más allá de los logros y avances de los años recientes, que sin duda reconocemos, es importante sincerar la situación en que recibimos el país en algunas áreas fundamentales para el desarrollo de Chile y la calidad de vida de los chilenos. Para evitar riesgos de falta de objetividad, dejemos que las cifras y la realidad hablen con toda su fuerza y elocuencia. Después de una larga fase de gran dinamismo, en que Chile crecía más rápido que América Latina y el mundo, reducía con fuerza la pobreza y se transformaba en una sociedad de clase media, Este progreso se vio interrumpido porque descuidamos el valor de los acuerdos y del crecimiento económico. Ello, junto al impulso de reformas como la Tributaria y Laboral, generó incertidumbre, debilitó los equilibrios macroeconómicos, frenó la innovación y el emprendimiento y redujo nuestra capacidad de crecer, crear empleos y mejorar los salarios. Además, la inversión y la productividad no dejaron de caer, la responsabilidad fiscal se debilitó y la deuda pública se duplicó.
El resultado fue que, durante los últimos 4 años, nuestro país creció apenas un 1,7% en promedio anual.
Es decir, solo la mitad del crecimiento del mundo y menos de un tercio del 5,3% que alcanzamos en promedio durante nuestro primer mandato”.

Pues bien, a propósito de esa parte del discurso y de que la coyuntura lo acompaña (el informe del Banco Central sobre el Imacec lo explica), el Jefe de Estado aprovecha el resultado del crecimiento de abril para seguir en su afán de fustigar al gobierno de Bachelet, esto por las cifras macroeconómicas que legó y que tanto ha subrayado el mandatario.

“Después de cuatro años de un crecimiento muy anémico, la economía da signos de vitalidad”, dijo Piñera, para quien con un crecimiento de 5.9% como fue el de abril -el mayor desde 2012- se generan “mejores empleos, mejores salarios y más recursos públicos”.

De acuerdo a lo que informó el Banco Central más temprano, el Imacec de abril se afirmó en los servicios, el comercio y la manufactura.