El correlato es más o menos así. En la víspera, Pulso informaba que Julio Ponce Lerou, el zar del litio, el hombre que financió de pe a pa la política chilena de manera irregular por años, regresaba a la minera no metálica en situación de asesor. El retorno vulneraba en cierta medida el acuerdo con Corfo respecto del retiro de los arbitrajes a cambio de una ampliación de la cuota de extracción de litio. Esto porque había quedado estipulado que ni el exyerno de Pinochet ni un familiar directo podían incorporarse a la administración de la firma.

Por eso es que una vez dada la noticia, el primero que salía a fustigar a SQM era Eduardo Bitran, exvicepresidente de la Corfo.

“Esta empresa, este directorio, estos accionistas no entienden, no aprenden, creen que siguen en el mundo de la impunidad, meten a un director que está formalizado por el mismo delito que el Departamento de Justicia de Estados Unidos sancionó a esta compañía con 15 millones de dólares”, decía en Cooperativa.

Pero Bitran no se quedaba sólo en esa queja. En “Ultima Mirada” afirmaba anoche que “yo recibí presiones de distinguidos políticos precisamente por este tipo de consideraciones. ‘Arregle’. Y yo les decía, ‘no, las condiciones están claras, son éstas’. Nunca transé”.

La cosa es que de acuerdo a lo que informa La Tercera PM, el abogado de Pampa Calichera, Sebastián Oddó, desmiente a Bitran, pues afirma que “lleva 24 horas dando información que no se condice con la verdad”, ya que sí sabía que Ponce eventualmente regresaría a modo de asesor.

“Lo que el señor Eduardo Bitran no ha dicho es que para despejar cualquier duda respecto de que esto no afectaba a los asesores, el día que firmamos el contrato yo le envié un mail al abogado de Corfo, donde le adjuntaba la versión final del contrato y le pedía que confirmara nuestro entendimiento y la versión final de la negociación en cuanto a que la versión contenida en la cláusula cuarta letra D no afectaba la calidad de asesores. Él me responde que eso es así y que así se lo ha ratificado expresamente el señor Eduardo Bitran previo al envío de este mail”, dice Oddó.

El profesional afirma además estar “realmente sorprendido que un exfuncionario público tras dejar su cargo hace prácticamente dos o tres meses mienta de esta manera”.

“El día de ayer en que el señor Bitran empezó a twitear y a hablar en distintos medios de comunicación, me ha llamado profundamente la atención que haya desconocido que esta prohibición pactada en contrato, no alcanzaba la calidad de asesores”, subraya.