PRIMERAS TRATATIVAS PARA QUE MARCELO BIELSA DIRIJA CHILE

En el mes de julio del año 2007 el señor Harold Mayne­Nicholls, presidente de la Asociación de Fútbol Profesional, y Jorge Contador, secretario general de la ANFP, viajaron a la ciudad de Rosario a convencer a Marcelo Bielsa para que se hiciera cargo de nuestra selección chilena.

Nuestra selección había sido derrotada en Puerto Ordaz 1-6 frente a Brasil, en la Copa América de Venezuela, ocasión en que, para peor, hubo episodios de indisciplina que agravaron aún más la crisis.

“Veníamos en el avión de regreso de Venezuela y le pregunto a Harold qué vamos a hacer y él me comenta que hay que empezar a ubicar a Marcelo”, recuerda Jorge Contador.

“Cuando quedamos eliminados de la Copa América 2007 y renuncia Nelson Acosta, era evidente que teníamos que buscar a un nuevo entrenador. Alguien que cambiara la mentalidad de los jugadores. Y nosotros le hicimos una propuesta seria a Marcelo. Necesitábamos hacer una transformación, no futbolística, sino de valores, a través de nuestra selección. Disciplina, seriedad y que los jugadores recuperaran la humildad. No me interesaba un proyecto donde solo importara ganar. Soy un convencido de que la selección de fútbol es el mejor vehículo de unión de todos los chilenos y eso permite tener un vínculo común, mediante valores y principios de vida”, explicó Mayne-Nicholls.

Según el relato de dicha reunión, el tenor de la conversación fue el siguiente:
“Yo creo que ustedes necesitan otro entrenador”, fueron las primeras palabras de Marcelo Bielsa.

Y Mayne-Nicholls replica diciendo: “Mire, Marcelo, nosotros lo venimos a buscar a usted y nosotros queremos que usted sea el entrenador. Ahora si usted no quiere ir, es otra cosa. Llegamos hasta aquí, no se conversa más y esto solo queda como una agradable reunión. Pero si usted está interesado, sigamos conversando”. En el intertanto Jorge Contador observaba y anotaba.

La idea de Harold Mayne-Nicholls era sacar de su retiro al técnico que proponía salir a buscar los partidos de igual a igual en todas las canchas.

La señora Eugenia Fernández, esposa de Harold Mayne-Nicholls, cuenta un episodio ocurrido en la Copa Libertadores de 1992 y que marcó al dirigente: “Cuando Marcelo dirigía a Newell’s, enfrentó a la Católica, donde Harold era gerente. Ahí lo conoció y lo ayudó facilitándole unas canchas para entrenar. Y le llamó mucho la atención que él entrenara por más de 40 minutos una jugada específica. Y, bueno, llegado el día del partido, empataron con un gol precisamente gracias a esa jugada”.

LLEGADA A CHILE

Los dineros del contrato asomaban como inalcanzables. En esos años la prensa hablaba de entre US$ 1,5 y US$ 2 millones. Una cantidad muy alta, ya que el rosarino y su cuerpo técnico, el gran profesor Luis Bonini y Eduardo Berizzo destacaban en el ámbito del fútbol.

Al término de las tratativas acordarían un contrato por US$ 1 millón. De cualquier modo, mucho más que los US$ 300 mil que cobraba Acosta, sin embargo al término de la gestión de Bielsa, el millón bien los valió.

El 1 de agosto del año 2007, el presidente de la ANFP reconocía que las conversaciones con el ex DT de Vélez estaban bien encaminadas, a tal punto que días después Marcelo Bielsa se trasladó a Santiago para interiorizarse de algunos detalles. Conoció Juan Pinto Durán y visitó las canchas de la Liga Independiente.

“Lo primero que acordamos fueron las condiciones de trabajo. Por ejemplo, cuando los viajes fueran de más de cuatro horas, tenían que ser en clase ejecutiva. También le dije que sería funcionario de la Federación, por lo que todos los ingresos que generara iban a ir para el fútbol chileno. Así salieron las charlas. Creamos una cuenta corriente, cuyo saldo sería para mejorar Pinto Durán, porque nosotros no teníamos el dinero. Recuerdo que la primera fue en la Caja La Araucana y luego se extendieron a todo el país”, detalla Harold Mayne-Nicholls.

Las exposiciones serían tan exitosas que generaron un ingreso de US$ 500 mil.

El 6 de agosto, Bielsa regresó a Rosario con la promesa de estudiar la oferta y entregar una respuesta antes de la medianoche del 9 de agosto. Sin embargo, el 8 del mismo mes llegó el esperado sí.

El ex presidente de la ANFP relata el sorpresivo llamado que recibió: “Fue bastante anecdótico. Tenía una reunión en el colegio de uno de mis niños, porque no se había portado bien. Cuando voy llegando, suena el teléfono y era Marcelo. Puse en la balanza hablar con él o llegar a la hora. Bueno, terminé llegando tarde y me retaron”.

SU FIEL COMPAÑERO: LUIS MARÍA BONINI

El preparador físico argentino fue clave en el éxito que logró la selección chilena durante el período de Marcelo Bielsa.

Los jugadores de la Roja descubrieron en Luis Bonini a un gran hombre.

“Se ganó al grupo de entrada. Muy simpático, preocupado de todo, ¡de todo! Trabajábamos a foil, no había respiro. Tenía gran humor”, cuenta Eduardo Rubio, actor permanente en las primeras nóminas de Marcelo Bielsa.

Luis Bonini no se cansaba de transmitir el siguiente mensaje: “Lo que más quiero es que ustedes quieran estar en su selección. Miren a los argentinos: son titulares en Italia o España, llegan a su país y a veces no juegan un minuto. Y en los entrenamientos se rompen el alma. ¡Eso quiero! Que sientan orgullo por su selección, que se mueran por su selección”.

u dedicación a la Roja fue total. “En los aeropuertos se preocupaba de que todos estuviésemos ordenados, de que en las escalas no pasara nada extraño”, precisa Roberto Cereceda.

En concentraciones y hoteles también hacía lo suyo, porque más de una vez -y de madrugada- recorría los pasillos comprobando que sus muchachos estuvieran descansando. “En Israel, después de perder 1 a O, ‘Chupalla’ Fuentes le pidió permiso para salir a comer y tomar algo. Luis María Bonini lo frenó: ‘No. ¡Cómo se te ocurre!”‘, le dijo.
Fue el mismo Bonini quien recibió a Mauricio Pinilla en el equipo de Bielsa, en agosto de 201 O. Si bien la Roja disputó un amistoso en Kiev, ante Ucrania, la selección se reunió en Alemania. Y ahí, el preparador físico elogió la capacidad física del delantero, le pidió que se cuidara, que no desaprovechara su carrera “y dejáte de hueviar, dale al fútbol, que así el ‘Loco’ siempre te va a llamar”.

Luis Bonini quedó inmortalizado en la memoria de los chilenos por la arenga en que le gritó a Humberto Suazo.
Luis Bonini describió así a los siguientes jugadores de la selección chilena:

Alexis Sánchez: “Es extraordinario, es un diamante en bruto. Todavía. Para el próximo mundial va a estar excepcional. Me impresionaba la seguridad en sí mismo. Él me decía: ‘Luis, yo voy a ser el mejor jugador del mundo’. Es un crack. Tuvo un gesto hacia mí que me emocionó. Cuando él llega al Barcelona, antes de la presentación, me llama por teléfono. Yo estaba en el Athletic y le pregunté dónde había conseguido el número. Había llamado al club y lo consiguió. Me saludó y me agradeció”.

2. Claudio Bravo: “Lo veo como el primer arquero en el Barcelona. Tiene una personalidad impresionante. En el inicio del proceso de Bielsa elegimos al capitán cuando había 24 jugadores y 23 votos fueron a Salas y uno a Bravo; obviamente el voto de Salas fue para Bravo. Y el jugador más votado después de Salas fue Bravo, que era suplente en la Real Sociedad. Como jugador ha crecido de una manera impresionante. El Barcelona lo compra por su rendimiento”.

3. Gary Medel: “Gary es un jugador que pese a su estatura, tiene un despegue espectacular, producto de su potencia. Gary es como salta, es una potencia en sí mismo, es un manojo de fibra muscular. Es extraordinario y ha hecho un cambio extraordinario en su personalidad. Tanto que ha sido el capitán del equipo”.

4. Humberto Suazo: ”Antes de la posibilidad que tenía él de ir a Sudáfrica, estaba muy gordo, con sobrepeso. Lo convencimos para que fuera a España y en Zaragoza hizo un régimen espectacular, bajó ocho kilos y fue la figura por la cual el Zaragoza se salvó del descenso. Lo notable es que con el tiempo yo voy al Athletic de Bilbao y Ander Herrera, jugador que había compartido camarín con Chupete Suazo en el Zaragoza, cuenta que cuando llega Chupete, con su jockey y su mochila, él pensó que era la persona que venía a cambiar la ampolleta de la luz. Pero Chupete después fue muy importante y ahora se lo recuerda con cariño excepcional. Es un jugador que me llena. Mi corazón dice que tuvo que haber estado en el Mundial, mi cabeza, no sé”.

5.Jean Beausejour: “El negro es extraordinario. Nosotros lo conocimos cuando vinimos a jugar el Preolímpico en el 2004, jugamos contra Chile y al negro no lo podíamos parar, era impresionante. Cuando vinimos a Chile se había perdido y lo fuimos a buscar a Cobreloa. Es muy inteligente, un jugador dúctil, entiende el juego. Es un tipo culto”.

6. Jorge Valdivia: “Es un jugador que llega tarde a su madurez. El físico no le aguanta por eso se rompe tanto. Se rompe tanto porque él en su prematura juventud, por equis motivos que no interesa porque ya pasó, no labró esa base que necesita todo ese potencial que tiene, toda esa creatividad. Él está para jugar, lo que pasa es que no sé si todo el tiempo. Es que es un jugador tan talentoso que hay pocos en el mundo como él”.

7. Arturo Vidal: “Hay pacientes y pacientes, hay unos que tardan un mes y otros quince días con la misma lesión. Vidal tiene una gran ventaja, tiene un físico privilegiado, no necesita una gran musculación, o sea, que la masa muscular que ha perdido es poca. Es un jugador clasificado como aeróbico, no le va a costar volver a estar en buen nivel físico. Yo no puedo opinar más, porque si opino soy un aventurero. Vi dos veces el partido en que jugó 15 minutos, no hizo ninguna acción importante. Hizo acciones normales, de entrenamiento. Celia siempre quiere jugar, es valiente y es un tipo que es muy inteligente”.

8. Proyecto junto a Bielsa en la selección: ”Antes de que viniéramos a Chile, Bielsa me dice que vea el Mundial Sub 20 de Canadá, que vea a Chile. Yo lo veo y al otro día me pregunta por el partido. Yo le digo: ‘¿Marcelo, por qué le interesa tanto Chile? Y me responde: ‘Porque vamos a ir a Chile, sí, a Chile’. Yo le digo que no, ni en pedo. Pero después nos juntamos en su campo. Se hizo un trabajo de una semana, de análisis jugador por jugador y lo que vio Bielsa era proyección y nos convenció, nos dijo que era muy interesante armar algo que pudiese ser un sueño. Lo que queríamos era cambiar esa cultura de la selección chilena, para que sea respetada”.

Libro: “Marcelo Bielsa: el día que todo cambió”. En librerías.
Autor: Luis Gastón Mora Obregón
Editorial Forja
142 páginas