Foto de portada: Charles Scicluna, uno de los enviados papales a Chile

La agenda de los enviados especiales de Francisco partió, este jueves, pocos minutos pasados las 8:00 am.

Los primeros en llegar a hasta la Nunciatura fueron los representantes de la Red Laical de Chile, una agrupación de reciente organización pero que reúne, según sus propios miembros, a laicos de todas las diócesis de Chile: “Desde Arica hasta Punta Arenas”, afirman.

Fueron recibidos solo por Jordi Bertomeu, quien junto al obispo Charles Scicluna fue enviado a Chile por el Papa Francisco para continuar la investigación sobre el clero chileno iniciada en febrero de este año. En la audiencia trataron temas como el papel de la mujer en la estructura de la Iglesia y el de la Pontificia Universidad Católica en la formación eclesiástica de los sacerdotes chilenos, según informó uno de los asistentes a condición de anonimato. Además, el grupo escuchó de Bertomeu palabras sobre el posible futuro del obispo de Talca, Horacio Valenzuela.

“Tranquilos, la solución en Talca ya viene”, les dijo, según la fuente.

A la cita, que se extendió por más de una hora, llegaron los representantes de los laicos de Santiago: Mirna Pino, Osvaldo Aravena, Roberto Sánchez y Larry Gárate. Por Chillán, Mirena Pinto y, por Talca, Gustavo Madrid.

“Bertomeu nos contó que con Scicluna se había reunido con Ignacio Sánchez, el rector de la Universidad Católica, a quien le plantearon la preocupación que tiene Francisco por la formación teológica que estaban recibiendo algunos sacerdotes”, dijo Osvaldo Aravena.

Mirena Romero complementa la idea: “Bartomeu se hizo una imagen muy clara de la sociedad chilena. Nos dijo que le parecía competitiva, demasiado individualista.

Incluso dijo que el neoliberalismo era muy patente acá”, aseguró. Mirna Pino agregó: “Para él, un problema de la Iglesia chilena es que muchos curas se hicieron obispos para ascender socialmente”.

El caso Talca

Gustavo Madrid, el representante de Talca, contó a The Clinic que Bartomeu escuchó atentamente sus quejas respecto a los problemas de la diócesis que desde 1996 dirige Horacio Valenzuela.

“Le comenté que nos aquejaba mucho la presencia de Valenzuela y Tomislav Koljatic en Linares”, menciona.

A comienzos de mayo, medio centenar de laicos se reunieron en las afueras de la catedral de Talca para protestar por las presencias de ambos obispos, a quienes los denunciantes del caso Karadima sindican como cómplices y encubridores de los abusos cometidos por el expárroco de El Bosque.

“Aunque nos dijo que algunos cambios podían tardar más que otros, nos quedamos tranquilos. Le planteamos nuestras propuestas y esperamos que las tenga encuenta”, acotó Madrid.

Los otros visitantes de Sótero Sanz

Mientras Bartomeu estaba con los laicos, la Nunciatura recibió nuevas visitas. A eso de las 10:00 am, la religiosa Consuelo Gómez y, posteriormente, el vicario Judicial de la Arquidiócesis de Santiago, Jaime Ortiz de Lazcano, cruzaron el portal de Sótero Sanz 200.

Consuelo Gómez es una religiosa chilena que hace algunas semanas reveló a Emol que había sido víctima de abuso sexual en manos de sacerdotes y monjas durante su estadía en la congregación de las Hermanas del Buen Samaritano, en la VII Región. Gómez arribó a la Nunciatura en una llamativa van de transporte, acompañada por camarógrafos del programa Informe Especial. Se retiró veinte minutos después, sin emitir declaraciones a la prensa.

El vicario judicial, en tanto, estuvo presente ayer en el allanamiento ordenado por el fiscal Emiliano Arias al Tribunal Eclesiástico de Santiago. Su visita también fue corta. Menos de treinta minutos. Según fuentes consultadas por The Clinic, Ortíz y Gómez se habrían reunido de manera separada con Scicluna.

Finalmente, cerca de las 11:00 am, la Nunciatura recibió su última visita de la jornada: el obispo de San Bernardo, Juan Ignacio González, quien llegó conduciendo su propio vehículo. No se entregaron versiones sobre lo tratado.

Este viernes por la mañana, Scicluna y Bartomeu sostendrán reuniones con el clero de Osorno, mientras que durante la tarde y noche se reunirán con las comunidades de la Parroquia Santa Rosa y Espíritu Santo de la región de Los Lagos.