El presidente de la Fech, Alfonso Mohor, se refirió en la tarde de este viernes a la suspensión por tres meses de su puesto debido a una acusación de encubrimiento de acoso laboral.

Anoche en el pleno de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile se dio a conocer la resolución de la segunda comisión investigadora sobre el caso de acoso laboral, mientras Mohor lideraba el Centro de Estudiantes de Ingeniería el año pasado.

Según sostiene el mismo Mohor en una declaración pública, en la resolución se consigna su “actuar negligente, despreocupado por la salud y la calidad de vida de la funcionaria pública afectada”.

El dirigente asegura que “se me sancionó con la suspensión de 3 meses, lo que en la práctica significa mi destitución, ya que es el mismo tiempo que le resta a mi administración”.

En este sentido Mohor declara que “quiero dejar en claro que no reconozco haber encubierto a ningún acosador
laboral. Quizás se me puede culpar de no fiscalizar lo suficiente las relaciones laborales que existían entre las y los funcionarios del CEI, pero jamás ejercí ningún tipo de presión o defensa para ocultar ningún hecho ni a alguien. En ese sentido, la sanción es absolutamente desproporcionada”.

En un segundo punto, el suspendido presidente de la Fech señala que “Por otra parte, la comisión investigadora que se creó para este caso está liderada por la misma fuerza que denuncia y que también sanciona desde el pleno, es decir, quienes denuncian, investigan y sancionan responden a los mismos intereses, por tanto en este juicio político no se me permitió ninguna de las garantías mínimas de todo proceso honesto, objetivo y transparente. Además, en la investigación figuran una serie de irregularidades de este tipo que me gustaría también se consideraran y analizaran”.

Según la opinión de Mohor “el pleno en su resolución no puso por delante los intereses de la víctima, desconociendo su voluntad de no continuar con la investigación para no seguir exponiéndose. En ese sentido, anoche no se propuso ninguna medida de reparación para ella, sino que sólo se limitaron a sancionarme a mí, desconociendo que aquello no beneficia en nada a la víctima, sino sólo a un par de colectivos políticos al interior de la mesa Fech”.

El dirigente lamentó que la federación “esté enfrentando esta situación, porque sin duda esto lesiona no solo esta institución centenaria que es la Fech, sino también a la democracia interna, la buena voluntad política que siempre debe prevalecer y la ética que como estudiantes de la Universidad de Chile debemos defender. Asimismo, lamentamos las consecuencias que esto trae para la organización estudiantil, las y los estudiantes y las y los funcionarios de la casa Fech”.

En la parte final de su declaración Mohor dice que hay que “empujar un proceso refundacional de la federación de
estudiantes más importante de Chile, para terminar con malas prácticas y mezquindades que la han terminado secuestrando. Necesitamos una renovación que la fortalezca para enfrentar los desafíos actuales. Nuestra convicción y vocación está en construir un movimiento social amplio que luche por nuestros derechos y que ponga siempre por delante el bien común mediante un quehacer político honesto y no mezquino. Como presidente de la Fech no voy a claudicar en pujar porque ese sea el espíritu de todos nuestros actos, y ningún otro”.