El cineasta Nicolás López se refirió a los episodios de abuso y acoso que han afectado durante los últimos meses a la industria de la televisión, a raíz de las denuncias al director Herval Abreu, y la caída de grandes rostros del cine hollywoodense como Harvey Weinstein.

En ese contexto, el realizador contrató los servicios de Imaginacción, la misma empresa de comunicación estratégica que ha trabajado con Herval Abreu tras las denuncias de acoso publicadas por Revista Sábado. “Estoy a cargo de una empresa que hace películas y de pronto un comentario desafortunado, una frase fuera de contexto, especialmente en esta época de redes sociales, se puede transformar en la locura que estamos viviendo. Tengo una naturaleza deslenguada, y muchas veces uno dice cosas que se tergiversan”, señaló y agregó que “soy el primero en reconocer que muchas veces he sido un imbécil”, explicó sobre su decisión de asesorarse.

“Muchas veces digo chistes que me parecen que pueden ser súper divertidos, pero para mí, dentro de mi absoluta imbecilidad, pero es la misma razón de por qué hace un tiempo abandoné Twitter: cualquier cosa que uno diga se transforma en una bola de nieve, hay una falta de entendimiento al humor. Es distinto que yo diga una cosa, y que sea una idiotez, a que la diga un político. Pero ahora se juzga a todo el mundo como si tuviera ese rol social”, dijo.

Por lo mismo, López explicó que se dio cuenta de eso del impacto que tienen sus palabras. “Puta, no puedo estar diciendo estas imbecilidades a diestra y siniestra, aunque me parezcan divertidas o aunque me parezca una actitud punky, porque finalmente al que se está haciendo daño es a ti, ya que alguien se puede quedar con una imagen contraria a lo que eres. Cada vez tengo más ganas de que mis películas hablen por mí, que sean más mi voz”.

En este proceso es que el hombre decidió hacer una película con una modificada versión del movimiento “Me too”. “Esta es una película que se ha ido armando de forma orgánica. Y que tiene que ver con repasar también la historia de uno como hombre. Tengo 35 años, fui criado en una sociedad de machismo tóxico full, donde todos tuvimos que aprender a porrazos, sin guía, cómo relacionarnos con el género femenino. Una cultura donde el winner era el macho alfa, el que estaba con las minas, el que conquistaba. Y ahora con el movimiento #MeToo hay cosas que son pensadas de modo distinto, me parece maravilloso que la gente tenga ahora esa capacidad de denunciar, que la ley puede juzgar y que se escuchen a las dos partes”, señaló.

“Hay toda una zona, que es de lo que habla un poco la película, que dice ‘yo también’, pero es un ‘yo también’ distinto y tiene que ver con cómo los hombres tenemos el deber de reflexionar sobre nuestro pasado, todos tenemos formas de machismo en la sangre. Estamos trabajando el guión, viendo qué significa el acoso y ahí te empieza a dar vergüenza ajena todas las veces que uno como hombre ha sido desubicado, torpe en la seducción, muy insistente, o jote”, agregó.

Sobre sus dichos, el hombre de ‘Promedio Rojo’, puntualizó: “Quién no ha dicho chistes fuera de lugar pensando que son divertidos, pero de pronto te das cuenta que estabas hiriendo a gente. Como hombres también tenemos que hacer nuestro #MeToo del ‘yo también he sido un imbécil’ y revisar nuestra historia. Es súper bueno hacer una película sobre la forma como nos vamos a relacionar entre hombres y mujeres a partir de ahora”.

Consultado sobre si alguna vez se sobrepasó en su rol como cineasta, Lopez respondió: “No así como una situación puntual, no hay nada que tenga que ver con eso. Pero hay muchos tipos de chistes, cosas que uno ha dicho o veces que uno ha sido jote, y soy el primero en reconocer que he sido un imbécil miles de veces, como cualquier persona. Soy soltero, tengo 35 años, y me han tocado situaciones distintas, ninguna que pueda decir que sea grave o delictual, afortunadamente, pero si me parecía que era un tema muy interesante a tratar”.

También le preguntaron por una frase dicha a The Clinic el año 2014, cuando señaló que “Siempre he tenido la oportunidad de estar rodeado de minas, que a veces uno las puede emborrachar”. Y “me fascinan las mujeres y soy un degenerado. Para hacer películas tienes que ser un degenerado”.

Sobre la polémica cita, el aludido respondió que es perspectiva las ve como un error: “siento que soy un imbécil, obviamente. Son cosas que uno piensa que son un chiste, pero son bastante más heavy, tienen que ver con la educación y las fracturas que uno tiene como hombre. Pero uno tiene que intentar siempre no ser parte del problema, sino que de la solución. Los hombres que hemos sido desubicados tenemos que hacer un mea culpa y pedir perdón”.