Por medio de un comunicado público, el obispado de Temuco anunció la suspensión de una serie de sacerdotes involucrados y sancionados por casos de abusos sexuales a menores.

En su escrito, dicha diócesis afirma que “conforme a lo establecido en los actuales protocolos de la Iglesia, el sacerdote Pablo Walter Isler Venegas, mediante el Decreto Penal N° 111/2015 del 20 de octubre de 2015 y, de acuerdo a lo señalado por la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano, fue sancionado por abuso sexual de menores.

Dentro de sus penas, se expone, ya no puede ejercer públicamente el ministerio sacerdotal, ni residir dentro del territorio de la Diócesis San José de Temuco.

“Se conmina al sacerdote Pablo Walter Isler Venegas, a cumplir fielmente, con asentimiento religioso del entendimiento y la voluntad, las sanciones canónicas indicadas en este decreto”, se lee en el escrito.

Junto con ello, se precisa que “el sacerdote Pablo Walter Isler Venegas, ya desde el 2003 se encontraba fuera de la Diócesis de Temuco, realizando diversas experiencias pastorales en la Prelatura de Illapel”.

En otros pasajes del comunicado se afirma que “el sacerdote Juan Carlos Mercado Elgueta, quien a mediados del año 2013, después de la investigación previa a raíz de denuncia por abuso sexual a menores, presentó su renuncia al ministerio sacerdotal”.

En tanto, “el sacerdote José Vicente Bastías Ñanco, quien actualmente se enfrenta a un proceso penal canónico por abusos sexuales a menores de acuerdo a lo establecido con la Congregación para la Doctrina de la Fe, se encuentra suspendido temporalmente del ejercicio público del ministerio”.

“Aprovechamos de reiterar la firme disposición del Obispo diocesano de asumir los desafíos que el papa Francisco ha pedido, en el sentido de asegurar espacios sanos, seguros y confiables en la Iglesia para niños, niñas y jóvenes”, cierra el comunicado.