Ha pasado casi una semana desde que el Movimiento Autonomista anunció el “congelamiento” de relaciones con Revolución Democrática. Y aunque ambas tiendas – dos de las organizaciones más emblemáticas del Frente Amplio- han evitado referirse públicamente al conflicto, el quiebre es más profundo que lo que los líderes están dispuestos a reconocer. Al menos en las bases.

El Frente Amplio -compuesto por trece organizaciones políticas- es, actualmente, el conglomerado político con mayor proyección del país. En las últimas elecciones presidenciales, su candidata obtuvo el 20,34% de los votos, quedando a sólo dos puntos de la segunda vuelta. Además, logró elegir a 20 diputados y un senador en el Congreso.

Sin embargo, las relaciones entre dos de los grupos más importantes de la colación se han tensionado al punto de que hoy se habla de un “quiebre” entre ambas. El conflicto estalló tras la denuncia y posterior investigación en contra de Alfonso Mohor, presidente Fech y militante MA, por el supuesto encubrimiento de un caso de acoso laboral ocurrido en 2017 en la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile. Dicha investigación fue conducida por militantes de Revolución Democrática.

El proceso intrafederación -que terminó el jueves 14 de junio con la suspensión por tres meses de Mohor de su cargo directivo- fue tildado de “maniobra rasca” por el diputado y autonomista Gabriel Boric. A las pocas horas su tienda dictaminó el “congelamiento” de relaciones con Revolución Democrática.

La situación era grave.

Por ello, el pasado viernes por la noche, Rodrigo Echecopar, presidente de RD, envió un email a Constanza Schönhaut, secretaria general del MA, en el cual la invitaba a reunirse para destrabar las relaciones.

Hasta ahora, según información recogida por The Clinic, se han producido dos citas, ambas en Francisco Bilbao 299, la sede de Revolución Democrática. A ellas asistieron los máximos representantes de cada organización. Del MA, Schönhaut; los directores nacionales Cristóbal Cortes, Jorge Rauld y Stephanie Peñaloza; y la directora nacional estudiantil, Constanza Latorre. Por RD, Echecopar; la secretaria general Paula Poblete y la coordinadora Pamela Fierro; del consejo político Giovanna Roa y Francisca Millán.

Aunque fuentes al interior de los partidos estiman que el conflicto debería zanjarse en la tercera y última reunión acordada para los próximos días, la sensación que queda entre militantes de base de ambos conglomerados, consultados para este artículo, es que las desconfianzas no se subsanarán tan fácilmente.

—Hay gente que no se las puede llevar peladas. Alguien tiene que pagar los costos políticos—, dijo un militante cercano a la dirección metropolitana de RD a este medio, haciendo referencia directa al diputado Boric.

Cronología del conflicto

Todo comenzó con una denuncia interpuesta por la actual presidenta del Centro de Estudiantes de Ingeniería de la Universidad de Chile (CEI), la RD Nicole Martínez, en enero de este año. En ella, Martínez acusaba a Mohor y a otro estudiante de haber actuado negligentemente en el caso de una funcionaria que denunció acoso laboral mientras Mohor era presidente del CEI.

La funcionaria cumplía labores de secretaria en el CEI y denunció situaciones que calificó como “malos tratos”, específicamente por parte del coordinador Pedro Quintana. Tras recibir malas calificaciones por su supuesto mal desempeño, fue desvinculada del CEI, aunque sería reintegrada después de que se abrió una investigación para analizar su denuncia. Actualmente se encuentra con licencia médica.

Conocida su queja, se formó una comisión para investigar los hechos, que elaboró un primer informe con conclusiones, que fue rechazado por la Fech, por fallas de procedimiento.

Una segunda comisión, integrada por dos militantes de RD, retomó el caso y elaboró el informe en el cual se propuso la suspensión de Mohor, acusado un “actuar negligente” en el caso de la funcionaria. “No intervino en la situación de hostigamiento pese a que conversó personalmente con la funcionaria afectada”, señalaba el documento. El informe,
con la propuesta de sanción, fue elevado al pleno de la FECh, donde los centros de alumnos de la universidad debían aceptarlo o rechazarla. La moción fue apoyada por los centros de alumnos que no participan en el Frente Amplio y el MA esperada que el conglomerado apoyara a Mohor.

Pero el día de a votación, los centros de alumnos dirigidos por militantes de RD se sumaron sin vacilar a los centros extra FA que apoyaban la sanción. Ese acto enojó a sus aliados.

En la madrugada del viernes 15, se dio a conocer la decisión del pleno: Alfonso Mohor quedaba suspendido por tres meses para ejercer su cargo.

Vía Twitter, Boric calificó la situación como “una maniobra rasca de poder disfrazada de falsa ética laboral”, y agregó que “no se puede reventar una Federación”.

La tarde del viernes 15, un comunicado interno para los militantes del MA –que luego se filtraría- anunciaba el “congelamiento” de relaciones con Revolución Democrática. Esa noche, vino el primer correo de Echecopar a Schönhaut.

La visión de las bases

Al menos en RD, la instrucción desde el Consejo Político fue casi inmediata: “No se habla con la prensa de este asunto”. La idea del partido era evitar que el asunto ocupara aún más hojas en la prensa, ni complicar la imagen del Frente Amplio.

Desde la tienda autonomista, en cambio, hubo algunos cruces. El propio Mohor calificó de “desproporcionada” la sanción impuesta en su caso. “Lo que se está haciendo es imputarme con falsas acusaciones (…) esto complica las relaciones que tenemos en particular con RD”, dijo a La Tercera.

Para algunos militantes de Revolución Democrática, la posición inicial de Boric y otros representantes autonomistas fue más que desafortunada. “No nos gusta que existan ‘recados’ por la prensa, más aún cuando hay una evidente falta de autocrítica. Una autocrítica que nosotros hicimos, y por lo que hicimos el primer puente”, dice un miembro del Consejo Político de RD.

“Es una actitud que daña al conglomerado”, reflexiona la misma fuente.

El último ingrediente que podría acentuar el conflicto es la eventual confrontación de fuerzas. Actualmente, el Movimiento Autonomista se encuentra convergiendo junto a otras tres organizaciones del Frente Amplio. Un proceso que podría ayudar a aumentar el músculo autonomista en relación a Revolución Democrática.

En el MA todavía pesa que RD haya aumentado su número de militantes con quienes se inscribieron con el propósito de apoyar la candidatura de Beatriz Sánchez.

“En todo grupo político, el chico suele pegarle al grande para intentar ocupar su lugar”, piensa otro de los militantes de RD consultados para este artículo. “Quizás hemos sido demasiado respetuosos con nuestra condición de mayoría hasta ahora”, finaliza.