En la mente siniestra de los más creativos, el presidente Sebastián Piñera, como todos los seres humanos, vuelve a tropezar con la misma piedra. Entonces recorre Bajos de Mena y tal cual 2013 se saca la chucha en el mismo lugar donde se la sacó en su primer mandato.

Pero la realidad, sólo a veces, suele ser más benévola que en los sueños, que en el imaginario. Incluso colectivo.

El asunto es que esta mañana Piñera volvió al lugar donde cinco años atrás protagonizara una mítica caída en medio de un montó de escombros en la citada población puentealtina.

Pero claro, ahora lo hace con precaución, tomas las providencias del caso para no caer de nuevo. Para no ser objeto de la befa de quienes se frotan las manos con sus chascarros.

De todos modos, en el lugar, se lo recuerdan y el alcalde Germán Codina -de su mismo sector- le regala un cuadro con la portada que hizo LUN para la ocasión.

Sólo para el registro, vale decir que Piñera llegó al lugar para dar luz verde a la demolición del último block del sector en el marco del Programa de Recuperación de Condominios Sociales, “Segunda Oportunidad”.

“Son 200 familias las que podrán iniciar una nueva vida aquí. Planeamos tener Wifi gratuito y considerar este lugar tan histórico y tan emblemático. Estamos construyendo barrios y ciudad para familias y la gente pueda vivir una vida con más plenitud”, dijo.