El renunciado obispo de Valparaíso, Gonzalo Duarte, aseguró en entrevista con el medio local Quinta Visión, que es inocente de las acusaciones de encubrimiento que pesan en su contra y explicó que también son falsas las acusaciones de abuso de los seminaristas de Valparaíso, detallando una particular escena.

Respecto a una acusación de Sebastián del Río, el sacerdote explicó que “El día de los sacerdotes, donde se juntan todos los sacerdotes en la catedral, yo andaba con un lumbago en la espalda, entonces en un momento en que nos estábamos preparando para la misa, el entonces obispo auxiliar me dice ‘Sebastián del Río necesita hablar contigo’. Pero como le dije, en estos momentos no puedo, tenemos que empezar la misa”.

“Oye está llorando” le dice el obispo auxiliar, a lo que Duarte responde “PEro cómo un hombre grande llorando”, “hazlo como un favor, escúchalo” le respondió su asistente.

“Yo le tenía que pedir a mi conductor o a mi dueña de casa que me echaran Calorub, andaba yo con un lumbago. Mi casa está al lado de la Catedral. A Andrés yo lo conozco de niño, lo recibí en los Sagrados Corazones. Él iba mucho a mi casa, nunca yo le impedí que llegara mucho a mi casa, iba frecuentemente, cuando era seminarista” añadió el prelado.

“Iba mucho a mi casa y entonces yo le digo haber Sebastián ven conmigo, te voy a pedir un favor, me vas a pasar aquí un poco de Calorub. Me levanté la camisa nomás, la camisa, échame Calorub porque tengo un problema y dime lo que necesitas, porque era el tiempo que tenía. Me contó que él pensaba que lo iban a echar, del proceso de formación. Fue eso nomás, nada más. Y eso no apareció hasta dos o tres años después y dos o tres años después cambió la historia. Debe haber sido unos seis años atrás” relata Duarte.

“Como me dijo Santiago Silva, hazlo por mí, ese favor y como Sebastián lo conocía de pequeño lo encontraba en mi casa. Fue en mi casa, con las puertas abiertas y duró un minuto. Ahora claro con la connotación que ahora se le ha dado, me he dado cuenta que fue un error, debí haberle dicho mire no lo voy a atender ahora” continúa.

Escucha el relato aquí desde el minuto 03:24