José Andrés Murillo, el director de la Fundación para la Confianza, conversó con La Segunda sobre las denuncias de acoso y abuso publicadas por Revista Sábado en contra del cineasta Nicolás López.

Su organización fue la encargada de recoger el relato de las mujeres que hicieron la denuncia y otras víctimas que han aparecido tras el reportaje. Sobre el patrón de abuso, uno de los tres denunciantes en el caso Karadima, entregó su visión: “El patrón de abuso siempre se da a partir de una plataforma asimétrica de poder”, dice y además aclara que “las victimas de abuso sexual no deciden guardan silencio, sino que son silenciadas por el abuso, el trauma, la verguenza, el medio, el agresor”.

Por otro lado habló del círculo de confianza del agresor. Allí señaló que “No me sorprende para nada la reacción de sus amigos porque, en estos casos, generalmente el abusador se construye sobre una plataforma abusiva, donde el abuso se ha normalizado y en la que sus cercanos se han anestesiado ante situaciones que puedan provocar el sufrimiento de las víctimas”.

Sobre las declaraciones que entregó Paz Bascuñan sobre los cuestionamientos y denuncias a López, Murillo señaló que “es compleja su posición puesto que es parte de lo que en practicas abusivas llamamos terceros. Que no son víctimas ni victimarios, pero constituyen el contexto para proteger el abuso”. También señaló que “personas como ella son clave a la hora de prevenir y denunciar”.

Por último, enfatizó en que “su rol debiera de ser de empatía con las víctimas más que con el agresor. ¿Es difícil? Claro que lo es, pero eso marca a quienes cambian el mundo”.