Este viernes las redes sociales se remecieron profundamente luego de que Laura Landaeta, autora de “Don Francisco: Biografía no autorizada de un Gigante” escribiera una comentada columna en El Mostrador donde aseguraba que “el abuso y el acoso en el mundo de la entretención televisiva no partió con Abreu ni con Nicolás López, partió con Don Francisco”.

En su escrito, la autora afirma que el animador “no sólo lo hizo en Chile sino también en Estados Unidos”. Añade que ocupaba su alter ego Don Francisco para obtener regalías sexuales y que no sólo acosaba y hacía uso de su poder sobre las modelos de sus programas, sino que repetía esas conductas con personas que iban de público a Sábados Gigantes.

Pues bien, el hecho trae a la memoria una entrevista otorgada por Kreutzberger a La Tercera el pasado 5 de noviembre del año 2017.

En dicha conversación, Don Francisco se refirió al acoso y abuso en la televisión, las acusaciones en su contra respecto a estos temas e incluso a gente que afirma que robaba besos en sus programas.

Al respecto, Don Francisco aseguró que “a mí me han acusado de acoso y te puedo decir que desde eso han pasado 15 años y que fue falso. Participé en el Congreso en la redacción de la ley de acoso, porque cuando a mí me acusaron no existía esa ley. Me han acusado de varias cosas y te puedo decir, responsablemente, que todos lo hicieron por el uso y el abuso de mi nombre para extorsionarme económicamente”.

Además de explicar que “por ejemplo, esto en Estados Unidos, cuando nos despedimos es acoso, pero culturalmente para nosotros un beso en la mejilla no es acoso, entonces tenemos percepciones distintas de acoso según los países. Yo, por ejemplo, creo que acoso es utilizar tu posición para conseguir favores sexuales”.

En cuanto a los besos que supuestamente les robaba a las modelos, soltó que “yo no tomo eso como acoso. Quizás los tiempos han cambiado y hoy día por mi edad no lo puedo hacer, porque se vería muy feo…también los tiempos han cambiado y mi edad ha cambiado.

En otros pasajes, remarca que “Don Francisco no se acuesta con nadie, don Francisco no tiene sexo, Mario Kreutzberger tiene sexo. Lo que hago en un escenario es algo que no haría nunca en la vida privada, soy tímido en la vida privada. Es difícil de explicar, porque con esto no me quiero disculpar. Tampoco quiero decir que alguna vez alguna de esas bromas mías pudieron propasarse y sobre eso siempre me disculpo. Me disculpo ahora mismo, incluso, cuando me he comportado más allá de lo que me corresponde, por ejemplo al entrevistar a alguien, yo después públicamente me he disculpado”.

Al ser consultado por si antes en la TV se validaban conductas que hoy podrían ser abusivas, contestó que “si me lo pones tal cual, hay algo mucho peor. La tele habla a puras chuchadas. ¿Y no crees que eso es algo malo para la comunidad? Yo creo que sí… Cuando hice las bromas, las hice desde el punto de vista simpático, picaresco, como un juego, porque ese robo de un beso no tuvo ninguna consecuencia que no fuera una risa del público en su casa”.

“Lamentablemente, cuando tú improvisas y estás en vivo, a veces te propasas, porque te cebas con el aplauso, te cebas con la risa… Es difícil de entender para uno que no hace este trabajo. Don Francisco es un personaje que lo único que quiere es entretener a la gente”, cerró.

“La mujer le estaba practicando sexo oral”: Cuentan las historias de abuso y acoso de Don Francisco – The Clinic Online

La periodista Laura Landaeta dice que Kreutzberger, quien ocupaba su alter ego Don Francisco para obtener regalías sexuales, no sólo acosaba y hacía uso de su poder sobre las modelos de sus programas, sino que repetía esas conductas con personas que iban de público a Sábados Gigantes.