La Justicia condenó hoy a cuatro años de presidio con el beneficio de libertad vigilada a Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín, controladores del grupo económico Penta, acusados como autores de delitos tributarios consumados y reiterados entre 2009 y 2014.

El juez Daniel Aravena, que presidió este juicio abreviado, también sentenció a ambos ejecutivos a la inhabilitación perpetua para derechos políticos y la inhabilitación absoluta para cargos y oficios públicos durante el tiempo de las condenas.

Además, Délano y Lavín deberán pagar una multa por el 100 % de los tributos eludidos; es decir, la suma de 857 millones de pesos chilenos (1,3 millones de dólares) cada uno.

Durante los cuatro años de libertad vigilada intensiva, los condenados deberán avisar de su residencia en un lugar y si van a realizar algún tipo de oficio o empleo y, además, estarán sujetos a vigilancia y orientación permanente de un delegado que el tribunal designe.

Asimismo, atendida la naturaleza de la pena sustitutiva decretada, los sentenciados deberán cumplir un programa formativo sobre ética en la dirección de empresas.

Igualmente deberán presentarse oportunamente ante el Centro de Reinserción Social de Gendarmería correspondiente, para la elaboración del plan de intervención individual.

Para el pago de la multa, ambos acusados tendrán un plazo de 30 días, “a contar de la fecha en que quede ejecutoriada esta sentencia”, concluye el fallo de la Justicia.

El caso Penta, un banco de inversiones que manejó activos por más de 20.000 millones de dólares, comenzó con una denuncia por fraude tributario contra los controladores y altos ejecutivos del grupo.

Varios de ellos estuvieron en prisión preventiva: Délano y Lavín, controladores de Penta; y Pablo Wagner, exsubsecretario de Minería; e Iván Álvarez, un exfiscalizador del Servicio de Impuestos Internos (SII).

En ese sentido, la condena contra Wagner será leída por el tribunal de sentencia el próximo miércoles.

Para este juicio abreviado, la Fiscalía volvió formalizar a Délano y Lavín.

Les retiró los cargos de soborno y mantuvo los delitos tributarios por un perjuicio fiscal de 1.700 millones (unos 2,6 millones de dólares).

Délano y Lavín tenían como atenuantes su irreprochable conducta anterior y reparación del mal causado, mediante el pago de 6.000 millones de pesos chilenos (unos 9,2 millones de dólares).

El juicio abreviado en el caso Penta fue criticado duramente por tratarse de un caso emblemático de financiación ilegal de la política.

En el marco de la investigación se destaparon varios casos de financiación irregular de campañas políticas por parte de Penta con la participación de Soquimich, la mayor productora mundial de abonos químicos y litio.

Según los antecedentes de la investigación, Penta emitió boletas falsas a nombre de SQM para financiar campañas electorales, principalmente de políticos de derecha.