Andrea Molina, no la de la tele, y Pablo Díaz, son dos personas como cualquier hijo de vecino, porque de hecho eso son, que postularán al subsidio para comprar unos de los departamentos que habrá en el edificio social que construirá el alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín, en el sector de la rotonda Atenas, específicamente en la esquina de la avenida Cristóbal Colón con Mayecura. En diálogo con La Segunda hablan de lo discriminados que se han sentido de parte de quienes afirman que llegarán las siete plagas de Egipto con la citada iniciativa.

“Dicen que somos unos rotos, unos delincuentes, que vamos a colgar la ropa en las barandas… yo no cuelgo la ropa en las barandas de la casa donde hoy vivo de allegada, entonces ¿porqué tendría que hacerlo en mi casa propia”, dice Andrea, quien vive con sus tres hijas en las torres de Fleming, también ubicadas en la comuna.

Pablo atraviesa una situación similar, pues junto a su pareja y su hija viven en la casa de su madre también en Las Condes. En Padre Hurtado con Río Guadiana.

“Necesito una oportunidad. La postulación la hice en diciembre. Estoy postulando a un subsidio de 900 UF del gobierno, que es lo que necesito para optar a una vivienda social. Acredité que vivo hace más diez años en la comuna”, sostiene.

Para Andrea la situación es penosa, pues según dice, nunca vio cacerolazos en el sector por otros proyectos inmobiliarios que atestan la zona.

“Estos departamentos no nos los van a regalar (…) Vamos a comprar igual que ellos compraron sus casas”, afirma.